Defcon 1: Grecia entra en bancarrota
La
República de Grecia, pequeño país miembro del euro y de la Unión
Europea, entró en situación de Defcon 1 -lo que a todos los efectos es
una inminente bancarrota- ayer jueves a las 23:00, cuando la credibilidad de su deuda soberana, quedó reducida al nivel de los Bonus-Basura del Estado de California en los mercados de Credit Default Swap. Demos un poco de teoría sobre Credit Default Swaps, Spread a diez años y medición de riesgos Defcon antes de comentar el caso griego:

Los CDS o Credit Default Swaps son seguros de impago que garantizan el cobro del capital asegurado en caso de quiebra del Estado emisor de la deuda pública en cuestión. Son, por lo tanto, un reflejo fiel de la percepción de los mercados sobre este riesgo de quiebra.
Suele complementarse con la medición del denominado "spread" del bono, que mide el diferencial en tipos de interés expresado en puntos básicos (donde 1 pb es un 0,01% de interés) respecto al bono con el que se compara, que en el caso de Grecia (y de España) es el de Alemania. Tener un "spread", como el de España, de 71 puntos básicos respecto a Alemania significa que si Alemania puede vender -por ejemplo- su deuda pública a diez años ofreciendo un 5% de interés... España sólo puede venderla ofreciendo un 5,71% de interés. Es decir, pagando más intereses a quien la compre.
La media aritmética entre el CDS y el spread a diez años da lugar a un indicador Defcon sobre el riesgo de quiebra (Default) del Estado en cuestión:
Consideramos Defcon 5 (alerta nula) si la media aritmética de los CDS y el spread del bono están por debajo de 60
Defcon 4 si está entre 60 y 119,99
Defcon 3 entre 120 y 199,99
Defcon 2 entre 200 y 299,99
Defcon 1 (riesgo inminente de quiebra) por encima de 300.
Ayer por la noche, el spread griego llegó a los 276 puntos básicos y su CDS llegó a los 336 puntos básicos. La media aritmética de ambas magnitudes es de 306 y Grecia está, por tanto, una bancarrota. Grecia no ha dejado todavía de pagar sus deudas y los salarios de sus funcionarios... pero puede dejar de hacerlo en cualquier momento. Y va a tener muy difícil obtener liquidez para sus compromisos más inmediatos de pago porque nadie en sus cabales va a comprar sus emisiones de deuda pública.
Entra en tan lamentable situación pocas horas después de que el Banco Central Europeo asegurara por enésima vez que no salvaría la economía griega. El hecho de dejar a los griegos públicamente abandonados a su suerte ha sembrado el pánico entre los inversores en deuda pública griega, que venían casi dando por descontado el apoyo del BCE a la pura y simple economía-ficción de la cuna de Leónidas, basada esencialmente en la repetida falsificación de sus cuentas públicas.
No obstante, no todo está perdido para los griegos: El FMI sí que está dispuesto a acudir presuroso al rescate de Grecia.
La gestión política, económica y mediática de la bancarrota griega tiene un interés extremo para Portugal y España: Muy bien podemos ser los siguientes.












