Jueves, 26 de noviembre de 2009

Pornograf?a infantil: Tenemos un problema de garant?as

Un ciudadano residente en un partido judicial valenciano se encontró un buen día con que se había descargado del Emule, de forma totalmente involuntaria, un archivo conteniendo pornografía infantil que él se había descargado creyendo que se trataba de otra cosa. E hizo exactamente lo que se debe hacer en estos casos: Irse a denunciarlo a la Comisaría más cercana a su domicilio. Bien.

Puesto el caso en manos del Juzgado de la localidad, se procedió a la identificación de las IPs de las personas que se encontraban en estos momentos compartiendo el archivo en cuestión (con un nombre absolutamente neutro) en Emule. Una vez identificadas,  nueve en total, procedió a ordenar, mediante exhorto, a otros nueve juzgados de distintas localidades de España la práctica, en fecha y hora predeterminada, de detenciones, entradas y registros en domicilios e incautación de discos duros de estas nueve personas. Y aquí es donde empiezan los problemas.
Porque una vez levantado el secreto del sumario, con todas las pruebas ya en poder del juzgado valenciano, los discos duros analizados  y los nueve detenidos en libertad con cargos... vemos que los nueve Juzgados en cuestión han procedido a detener y registrar los domicilios de nueve individuos contra los que muy difícilmente se va a poder formular acusación alguna.

El problema es la propia arquitectura de la red Emule. En la cual no se comparten archivos enteros, sino fragmentos de archivos. Si yo me estoy descargando, pongamos por caso, Spiderman 3 y lo tengo a medias... yo no tengo la película pero estoy compartiendo los fragmentos que poseo con otros internautas.  Y como no puedo visualizarla -porque los fragmentos que tengo muy raramente conformarán algo visualizable por sí solo- tampoco puedo saber a ciencia cierta qué es exactamente lo que estoy compartiendo. Si lo que se oculta bajo el título de Spiderman 3 es pornografía infantil... me estoy convirtiendo, sin comerlo ni beberlo, en carne de calabozo.

Más aún: Creo que es costumbre muy generalizada el poner a descargar a mansalva muchos archivos a la vez. Cuyos fragmentos se comparten automáticamente por imperativo de las opciones por defecto de Emule. Y esos archivos, que pueden estar completos, pueden pasarse muchos días en mi disco duro hasta que dedico un rato a abrirlos y ver que hago con ellos. Y así, sin ningún acto voluntario por su  parte, un particular se convierte en distribuidor de pornografía infantil y sufre una detención, un registro domiciliario y la incautación de sus soportes de datos.

En este caso -real- el registro en el que participé fue verdaderamente entretenido, con un detenido colaborador y tranquilo, una Secretaria Judicial a la que había que deletrearle hasta "Windows XP" y un policía judicial al que le sonaba el móvil con la sintonía de Curro Jiménez y con el que el detenido y yo comentábamos la última temporada de Babylon 5 entre bromas sobre mi reloj de los Decepticons. Pero los datos que tengo de los otros ocho registros me hacen pensar en verdaderos dramas familiares y humanos que mis lectores pueden imaginarse.

El resultado final es un sobreseimiento no-recurrido por parte del Ministerio Fiscal contra siete de los nueve ciudadanos detenidos y humillados, por ser imposible que supieran que poseían parcialmente material prohibido. Para los otros dos restantes, el Juez de Instrucción pide igualmente el sobreseimiento por entender imposible de probar que supieran siquiera que poseían dicho material en aplicaciópn del principio indubio, pro reo y entendiendo que el delito tipificado en el 189.2 del Código Penal (el que castiga la mera posesión de material pedófilo) requiere un conocimiento indudable y efectivo de que dicho material se posee, puesto que el bien jurídico defendido es la dignidad de la infancia menoscabada mediante conductas de satisfacción pedófila. La Fiscalía ha recurrido este segundo sobreseimiento, por lo que el panorama penal de estos dos imputados no ha quedado aún claro.

No obstante, es evidente que la tendencia general de los Juzgados de lo Penal es el terminar aceptando como excesiva la aplicación extensiva del 189.2 del Código Penal y entender que requiere una conducta de satisfacción pedófila  efectiva (léase tener gran cantidad de estos archivos, y buscarlos e intercambiarlos de forma activa y consciente).

Por lo tanto, la única manera de demostrar la culpabilidad de alguno de estos 7+2 detenidos hubiera sido el monitorizar cuidadosamente y durante un periodo largo (puede que hasta un mes o más) sus comunicaciones vía p2p para saber si alguno tenía por costumbre habitual el descargarse/compartir archivos pedófilos.

Esto no se ha llevado a cabo, prefiriéndose medidas tan drásticas como una espectacular redada simultánea en nueve distantes puntos de España. Y quizá, solo quizá, esta falta de adecuación de actuación judicial a la realidad del p2p es lo que ha llevado a  encontrarse con los discos duros de nueve personas incautados... y sin prueba alguna -a ojos del Juez de Instrucción- para condenar a nadie por posesión de material pedófilo.

 ¿Y si entre los nueve detenidos hubiera alguno realmente culpable de poseer y difundir a sabiendas material pedófilo? ¿Y si en lo relativo a estos delitos electrónicos fuera muchísimo mejor el andarse con pies de plomo en lo relativo a la investigación previa antes de lanzarse a la detención, registro e incautación masiva... para que así solo terminara sufriéndola aquel sobre quien recayeran presunciones sólidas basadas en su tráfico p2p y no ciudadanos inocentes?

No son preguntas baladíes. Es que yo me encontré con sendas películas porno (no infantil) las dos primeras veces que me intenté descargar Spiderman 3. Y no os quiero ni contar el número de veces que me tuve que descargar El Castigador hasta encontrar la versión filmada del mítico cómic de Marvel. Es que cualquiera puede encontrarse en una situación como la de mi cliente. Y, bromas aparte... no tiene nada de agradable.

Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Jueves, 26 de noviembre de 2009
Hora: 15:06

Hace siglos que no me conecto con el emule pero, si no recuerdo mal, ten?a una opci?n para dejar comentarios sobre los archivos, que venia muy bien para se?alar los "fakes". Sin embargo, era una opci?n muy poco utilizada por los usuarios. Tambi?n me suena que hab?a alg?n plugin que permit?a visionar escenas de los fragmentos bajados. Con estas dos herramientas se podr?a reducir el riesgo de encontrarse en una situaci?n como esa que, desde luego, debe de ser terrible.
Autor: Anonimo
Fecha: Domingo, 29 de noviembre de 2009
Hora: 19:09

En Espa?a han sido detenidos m?s de 3000 usuarios de las redes P2P desde el a?o 2000

Resdes en las que se producen un alto ?ndice de tropiezos accidentales. M?s de 100 tropiezos son denunciados diariamente a las autoridades.

El art?culo que sustenta estas detenciones es el 189.1.B que penaliza la difusi?n intencionada de pornograf?a infantil.

Los agentes, con sus rastreos P2P, realizados sin supervici?n judicial, aportan indicios que no consolidan el delito contemplado.

Para motivar el delito de difusi?n libidinosa del art?culo 189.1.B se requiere de dos elementos (no de uno u otro, sino de ambos). Uno t?cnico y otro psicol?gico.

a) La efectiva difusi?n (medici?n de la acci?n)
b) El dolo o intencionalidad

Ninguno de estos elementos es aportado antes de justificar a un juez las ordendes de identificaci?n y registro domiciliario.

Tampoco existe ning?n tipo de investigaci?n posterior al rastreo P2P, realizado sin control judicial
http://indignado7777.wordpress.com