Manuel Canduela y el agotamiento de Democracia Nacional (Actualizado)
A la vista de lo sucedido en los últimos tiempos en torno a Democracia Nacional, a nadie puede extrañarle no ya la continua desunión de las fuerzas antiinmigración en España, sino el puro y simple establecimiento de un cordón sanitario absoluto contra este partido político y su principal dirigente, Manuel Canduela, por parte de todas las demás fuerzas no ya antiinmigración, sino simplemente patriotas o postfranquistas. Antes de entrar a comentar los dos últimos episodios ocurridos este fin de semana -intento de reventar el acto de DN por parte de jóvenes NR con veintiocho detenidos y expulsión de Canduela y sus seguidores de los actos del 20-N en la Plaza de Oriente- conviene repasar algunos sucesos de la historia reciente.
¿Qué ha hecho DN y qué ha hecho Manuel Canduela para merecer este trato? En realidad, hasta hace cosa de dos o tres años, los problemas de Democracia Nacional se limitaban a dos fuerzas concretas del área nacional: El Movimiento Social Republicano y España 2000. Con los primeros -representantes de la facción NR de este mundillo- la cuestión se inició por política (ambos partidos buscaron el mismo tipo de público) y terminó siendo personal al atacar ferozmente las huestes de Canduela a las de Llopart, a quien, tras dos años de ataques de todo tipo, llegaron incluso a desear penas de prisión en el juicio al que se enfrentaba por vender libros.
En cuanto a España 2000, la cuestión fue personal antes que política: Simplemente, Manuel Canduela vive en Valencia. Feudo político de España 2000, único partido del área verdaderamente existente en la región. La desarticulación paulatina de DN en Valencia ha ido dotando a Es2000 de sucesivas oleadas de militantes que mantienen como denominador común... el haber terminado muy mal con Manuel Canduela.
A partir de ese hecho, y de los continuos ataques de Canduela contra José Luis Roberto -Presidente de España2000 - por su condición de abogado de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne... es mucho más fácil explicar la aparición de este blog, atribuido desde el entorno de Democracia Nacional a elementos de España 2000.
Desde hace dos años, las cosas no han hecho sino ir a peor y los enfrentamientos de Canduela con el resto del área se han multiplicado. Algunos de ellos, esencialmente los mantenidos con el Frente Nacional los comentamos de pasada aquí, pero vale la pena mencionar el sabotaje puro y simple de la propaganda electoral del Frente Nacional y la programación de una contramanifestación para evitar que la militancia de DN acudiera a un acto convocado por FrN el mismo día y a la misma hora en la otra punta de Madrid. El resultado de dicha contramanifestación fue la muerte de Carlos Palomino y la condena a 26 años de prisión del joven Josué.
Todo esto, por supuesto, dejando de lado la crítica más sistematizada y profunda a la línea política y lasactuaciones de Manuel Canduela realizada por ex-militantes de Democracia Nacional en el blog El Caracol y en otros foros en los que, entre otras cosas, se califican muy duramente los manejos económicos de un Partido carente de Tesorero y que cuenta con dos liberados a sueldo (según las malas lenguas... Canduela y su esposa).
La fotografía que ilustra estas líneas -Manuel Canduela depositando una corona de flores ante la tumba del Caudillo el 20 de Noviembre de 2008- representa el fin de Democracia Nacional como proyecto politico. Pues en la misma génesis de Democracia Nacional está la tesis de la autonomía histórica que marca la necesidad de articular un partido político sin rémoras o relaciones con modelos históricos anteriores.
Por supuesto, la autonomía histórica no es un dogma de fé. Pero el renunciar a ella tras tener enfrentamientos abiertos con todos y cada uno de los grupos directa o indirectamente relacionados con el entorno histórico... no es la mejor credencial posible para pretender presentarse un 20-N en la Plaza de Oriente.
Mucho menos tras lo que había sucedido el día anterior: Un grupo de supuestos miembros del Movimiento Patriota Socialista (integrado en el MSR) quiso asaltar un acto de Democracia Nacional en el Hotel Velázquez. Aparte de veintiocho detenidos, la aventura se saldó con una llamada de Santiago Fontenla (oscuro personaje y dueño de la publicación Minuto Digital, a la que no enlazaré) al Redactor-Jefe de Patriotas.es con un mensaje muy claro de Manuel Canduela: En represalia por ese intento de reventar el acto de DN, Juan Antonio Llopart iba a ser agredido en plena Plaza de Oriente por un presunto centenar de militantes de DN.
Lo que sucedió ayer por la mañana en el acto conmemorativo del 20-N es una consecuencia lógica de todo lo anterior: Democracia Nacional, que no posee un centenar de militantes movilizables para acción alguna, se presentó en dicha Plaza con una docena de militantes con Manuel Canduela al frente, pretendiendo no agredir a Juan Antonio Llopart, sino acceder a la misma y montar un puesto de venta de merchandising al amparo de la inmunidad diplomática que ha imperado siempre en la Plaza de Oriente.
Tal acceso se le impidió por el servicio de orden de la mismísima Confederación Nacional de Combatientes con un único objetivo: Que la hermandad entre organizaciones patriotas que impera en ese día se rompiera no solo ante la obvia provocación de Canduela -personarse allí tras haber roto todas las reglas de concordia escritas y no escritas entre los distintos grupos del área, tales como respetar la propaganda ajena- sino ante el evidente riesgo de que militantes incontrolados de una u otra organización decidieran hacer la guerra por su cuenta en detrimento del acto en su conjunto.
Digámoslo ya: Hay una cola de agraviados por Manuel Canduela demasiado larga como para poder -o querer- controlarlos a todos. Y lo que hace dos años se podía haber rectificado... ya es demasiado tarde para corregirlo. DN se enfrenta a la imposibilidad práctica de sentarse a hablar no ya de unidad, sino simplemente de barcos, con ninguna fuerza política del área nacional.
La renuncia de facto de Democracia Nacional a la autonomía histórica supuso el derrumbe interno del Partido y su conversión en una tribu urbana, con tintes paulatinamente más sectarios.
Y el cordón sanitario impuesto hace tiempo y que ayer pudimos visualizar en las instantáneas de la retirada de los militantes de DN con su líder al frente tras haber pactado -eso sí- el no ser abucheados ni silbados por la concurrencia, determina pura y simplemente, el final de un proyecto que ha renunciado a sus principales señas de identidad y el final de un liderazgo caracterizado por la expulsión sistemática de la oposición interna y el enfrentamiento externo con cualquier otra organización política. No son buenos mimbres para hacer ningún cesto.
Actualización: Ernesto Milá (ex-Secretario General de DN) acaba de publicar una carta abierta a Roberto Fiore, líder del partido italiano Forza Nuova y soporte internacional -y en cierta medida económico- , de Democracia Nacional.
A partir de ese hecho, y de los continuos ataques de Canduela contra José Luis Roberto -Presidente de España2000 - por su condición de abogado de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne... es mucho más fácil explicar la aparición de este blog, atribuido desde el entorno de Democracia Nacional a elementos de España 2000.
Desde hace dos años, las cosas no han hecho sino ir a peor y los enfrentamientos de Canduela con el resto del área se han multiplicado. Algunos de ellos, esencialmente los mantenidos con el Frente Nacional los comentamos de pasada aquí, pero vale la pena mencionar el sabotaje puro y simple de la propaganda electoral del Frente Nacional y la programación de una contramanifestación para evitar que la militancia de DN acudiera a un acto convocado por FrN el mismo día y a la misma hora en la otra punta de Madrid. El resultado de dicha contramanifestación fue la muerte de Carlos Palomino y la condena a 26 años de prisión del joven Josué.
Todo esto, por supuesto, dejando de lado la crítica más sistematizada y profunda a la línea política y lasactuaciones de Manuel Canduela realizada por ex-militantes de Democracia Nacional en el blog El Caracol y en otros foros en los que, entre otras cosas, se califican muy duramente los manejos económicos de un Partido carente de Tesorero y que cuenta con dos liberados a sueldo (según las malas lenguas... Canduela y su esposa).
La fotografía que ilustra estas líneas -Manuel Canduela depositando una corona de flores ante la tumba del Caudillo el 20 de Noviembre de 2008- representa el fin de Democracia Nacional como proyecto politico. Pues en la misma génesis de Democracia Nacional está la tesis de la autonomía histórica que marca la necesidad de articular un partido político sin rémoras o relaciones con modelos históricos anteriores.
Por supuesto, la autonomía histórica no es un dogma de fé. Pero el renunciar a ella tras tener enfrentamientos abiertos con todos y cada uno de los grupos directa o indirectamente relacionados con el entorno histórico... no es la mejor credencial posible para pretender presentarse un 20-N en la Plaza de Oriente.
Mucho menos tras lo que había sucedido el día anterior: Un grupo de supuestos miembros del Movimiento Patriota Socialista (integrado en el MSR) quiso asaltar un acto de Democracia Nacional en el Hotel Velázquez. Aparte de veintiocho detenidos, la aventura se saldó con una llamada de Santiago Fontenla (oscuro personaje y dueño de la publicación Minuto Digital, a la que no enlazaré) al Redactor-Jefe de Patriotas.es con un mensaje muy claro de Manuel Canduela: En represalia por ese intento de reventar el acto de DN, Juan Antonio Llopart iba a ser agredido en plena Plaza de Oriente por un presunto centenar de militantes de DN.
Lo que sucedió ayer por la mañana en el acto conmemorativo del 20-N es una consecuencia lógica de todo lo anterior: Democracia Nacional, que no posee un centenar de militantes movilizables para acción alguna, se presentó en dicha Plaza con una docena de militantes con Manuel Canduela al frente, pretendiendo no agredir a Juan Antonio Llopart, sino acceder a la misma y montar un puesto de venta de merchandising al amparo de la inmunidad diplomática que ha imperado siempre en la Plaza de Oriente.
Tal acceso se le impidió por el servicio de orden de la mismísima Confederación Nacional de Combatientes con un único objetivo: Que la hermandad entre organizaciones patriotas que impera en ese día se rompiera no solo ante la obvia provocación de Canduela -personarse allí tras haber roto todas las reglas de concordia escritas y no escritas entre los distintos grupos del área, tales como respetar la propaganda ajena- sino ante el evidente riesgo de que militantes incontrolados de una u otra organización decidieran hacer la guerra por su cuenta en detrimento del acto en su conjunto.
Digámoslo ya: Hay una cola de agraviados por Manuel Canduela demasiado larga como para poder -o querer- controlarlos a todos. Y lo que hace dos años se podía haber rectificado... ya es demasiado tarde para corregirlo. DN se enfrenta a la imposibilidad práctica de sentarse a hablar no ya de unidad, sino simplemente de barcos, con ninguna fuerza política del área nacional.
La renuncia de facto de Democracia Nacional a la autonomía histórica supuso el derrumbe interno del Partido y su conversión en una tribu urbana, con tintes paulatinamente más sectarios.
Y el cordón sanitario impuesto hace tiempo y que ayer pudimos visualizar en las instantáneas de la retirada de los militantes de DN con su líder al frente tras haber pactado -eso sí- el no ser abucheados ni silbados por la concurrencia, determina pura y simplemente, el final de un proyecto que ha renunciado a sus principales señas de identidad y el final de un liderazgo caracterizado por la expulsión sistemática de la oposición interna y el enfrentamiento externo con cualquier otra organización política. No son buenos mimbres para hacer ningún cesto.
Actualización: Ernesto Milá (ex-Secretario General de DN) acaba de publicar una carta abierta a Roberto Fiore, líder del partido italiano Forza Nuova y soporte internacional -y en cierta medida económico- , de Democracia Nacional.












