Mi?rcoles, 18 de noviembre de 2009

La pista de la pasta

El sainete jurídico y político del pirata Willy sigue adelante con un nuevo episodio: El del pago del rescate a los compinches de nuestro querido  Guybrush Trephwood del Canal de Suez y la subsiguiente liberación del Alakrana y su tripulación... solo para tener que ser escoltados por buques y helicópteros del Ministerio de Defensa, porque ya había otras ocho embarcaciones piratas dispuestas a re-secuestrarles.

La vergonzosa imagen de los piratas abandonando el Alakrana en una zodiac (¡una zodiac!) y poniendo proa hacia la costa somalí bajo la atenta mirada y heroica inacción de nuestros helicópteros y barcos de guerra es responsabilidad directa del Ministerio de Defensa.

Para todo lo demás -que no es poco- pídanle cuentas a esos hijos de la gran puta que son los armadores... y a la propia idiocia generalizada de una sociedad que en lugar de mandar  a las familias de los rehenes a presentar sus quejas a los armadores, entra en el juego absurdo y poco razonable de pedirle responsabilidades al Gobierno por las acciones irresponsables de los dueños de los buques y las ilegales de los piratas.

El resultado final era previsible... salvo por un factor con el que nadie contaba: El Juez Pedraz y la Fiscalía de la Audiencia Nacional parecen haber decidido dejar de hacer el ridículo. La Fiscalía pide seis años de prisión para cada uno de los dos piratas detenidos en España... por cada uno de los treinta y seis delitos de secuestro de los que les responsabiliza, para un total de 216 años de prisión por barba. Las posibilidades de repatriar por la puerta de atrás a Willy y a su compinche se esfuman.

En paralelo, el Juez Pedraz ha decidido formar pieza separada y secreta para perseguir, a instancias de la Fiscalía,  a la trama económica de los piratas: Quién pagó el rescate, dónde, a quién y cuanto. No es ninguna broma, porque el Gobierno podría encontrarse frente a una acusación, por ejemplo, de malversación de caudales públicos.

Más dudosa sería una hipotética imputación de colaboración con banda armada a los armadores -en el extrañísimo caso de que fueran ellos los que pagaron el rescate- porque la Fiscalía, inexplicablemente, ha decidido retirar la acusación de asociación ilícita. ¿Acaso pretende el Fiscal de la Audiencia que aquellos negros armados hasta los dientes se encontraron por casualidad un buen día en alta mar y decidieron ponerse de acuerdo en secuestrar el Alakrana como quien decide ir a recoger nísperos? Parece que sí.

Pero Pedraz, aparentemente, lo tiene claro: La clave está en seguir la pista de la pasta. A ver si es verdad que la sigue y nos da alguna alegría.

Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Jueves, 19 de noviembre de 2009
Hora: 10:25

Barcos piratas haciendo cola para secuestrar al barco "liberado", barcos de guerra mirando tranquilamente c?mo se marchan los piratas para luego decir "se nos escaparon por dos minutos"...

Ni a los Monty Python se les hubiese ocurrido un gui?n as?.

Eso s?, no dejo de preguntarme qu? deben estar pensando de todo esto las familias de Miguel ?ngel Blanco y de otros secuestrados que fueron ejecutados al negarse el gobierno a ceder al chantaje de los secuestradores.