Excomunión: Pepiño Blanco ha vuelto a decir una cosa inteligente
Es la segunda vez en muy poco tiempo. Pero hay que reconocer que Martínez-Camino se lo ha puesto a huevo. El Embajador en el Infierno se ha dejado llevar por el entusiasmo, pero Museros -en la misma linea que Pepiño- a mi parecer acierta de pleno. Grave es que un indocumentado como Pepiño sea capaz de cerrar la boca con tantísima contundencia al Portavoz de la Conferencia Episcopal, recordándole ni mas ni menos que los diputados que aprobaron con sus votos la Ley-Coladero de despenalizacion del aborto en varios supuestos en 1985 no fueron excomulgados. ¿Que van a hacer los Obispos para solucionar las consecuencias de la inacción de sus antecesores hace veinticuatro años?
Hay, desde luego, una enorme cantidad de preguntas incómodas que Pepiño Blanco le podría formular a Martínez-Camino: ¿Porqué en 1985 no y ahora sí? ¿Va a excomulgarse también al Jefe de Estado responsable de promulgar la ley? ¿Porqué no se excomulgó al Gobierno responsable de la introducción en España de la píldora poscoital? ¿Bajo que lógica se entiende la no-excomunión de quien durante ocho años no hace nada por dar marcha atrás en la Ley del 85? ¿Cree Monseñor Martínez-Camino que es lícito defender la vigencia de la ley del 85?
La realidad es que la Iglesia no fue ni mucho menos todo lo beligerante que debería haber sido contra la primera introducción del aborto en nuestro ordenamiento jurídico, hecho que deberia haber supuesto la ruptura de la Jerarquía eclesiástica con la clase política del Reino, mediante la pura y simple articulación de un movimiento político católico masivo... que en aquel momento se hubiera podido articular con enorme facilidad.
En lugar de eso, Tarancón permitió que le taparan la boca con un recurso de inconstitucionalidad que termino con la legalización del aborto en España. Y de aquellos polvos vienen ahora estos lodos.
Con todo, lo verdaderamente escandaloso es el recochineo absoluto con el que nuestros politicastros le recuerdan a la Iglesia que políticamente no es mas que un leon sin dientes tras haber aceptado, de forma mas o menos pacífica, la pura y simple desactivación de su potencial político. Hoy dia la Iglesia no podría lanzar un partido. El ridículo sería de órdago.
Y eso lo saben todos: Blanco, Rajoy, Martínez-Camino y hasta Pedro Arriola. Y así nos va.
Hay, desde luego, una enorme cantidad de preguntas incómodas que Pepiño Blanco le podría formular a Martínez-Camino: ¿Porqué en 1985 no y ahora sí? ¿Va a excomulgarse también al Jefe de Estado responsable de promulgar la ley? ¿Porqué no se excomulgó al Gobierno responsable de la introducción en España de la píldora poscoital? ¿Bajo que lógica se entiende la no-excomunión de quien durante ocho años no hace nada por dar marcha atrás en la Ley del 85? ¿Cree Monseñor Martínez-Camino que es lícito defender la vigencia de la ley del 85?
La realidad es que la Iglesia no fue ni mucho menos todo lo beligerante que debería haber sido contra la primera introducción del aborto en nuestro ordenamiento jurídico, hecho que deberia haber supuesto la ruptura de la Jerarquía eclesiástica con la clase política del Reino, mediante la pura y simple articulación de un movimiento político católico masivo... que en aquel momento se hubiera podido articular con enorme facilidad.
En lugar de eso, Tarancón permitió que le taparan la boca con un recurso de inconstitucionalidad que termino con la legalización del aborto en España. Y de aquellos polvos vienen ahora estos lodos.
Con todo, lo verdaderamente escandaloso es el recochineo absoluto con el que nuestros politicastros le recuerdan a la Iglesia que políticamente no es mas que un leon sin dientes tras haber aceptado, de forma mas o menos pacífica, la pura y simple desactivación de su potencial político. Hoy dia la Iglesia no podría lanzar un partido. El ridículo sería de órdago.
Y eso lo saben todos: Blanco, Rajoy, Martínez-Camino y hasta Pedro Arriola. Y así nos va.












