Martes, 27 de octubre de 2009

Manuel Cobo: Un microbio en el peri?dico

Fue el Alcalde de Alcalá de Henares quien en su momento señaló que Manuel Cobo no saldría elegido ni como compromisario en un Congreso Popular y le puso en el mismo plano en cuanto a relevancia politica que el estornudo de un microbio.

Bartolomé González, (regidor de la ciudad complutense) se equivocaba: Los estornudos del microbio Manuel Cobo, en tanto que mamporrero oficial de ese virus conspirador que es Alberto Ruiz Gallardón tienen una relevancia politica considerable. Y esto es así porque Manuel Cobo no estornuda ni una sola partícula biliar que su jefe inmediato, el Alcalde de Madrid, no haya inspirado, pasado por la totalidad de su torrente sanguíneo, procesado en su sistema nervioso , filtrado en sus riñones y reposado en su estómago e intestinos para a continuación ser expirado por su boca.

 En este sentido, el microbio Manuel Cobo mantiene con Gallardón una simbiosis comparable a la de esas bacterias beneficiosas que los mamíferos superiores poseemos como parte de nuestra flora -en este caso, fauna- intestinal. El microbio Manuel Cobo, diligente microorganismo y vicealcalde, recoge cuidadosamente los miedos, los ataques de cuernos, las preocupaciones y los enfados del Primer Edil de la Villa y Corte y, tras procesarlos y recombinarlos en un felicísimo proceso natural, los libera en el medio ambiente en forma de declaraciones publicas biodegradables.

 El microbio Manuel Cobo podría, por lo tanto, ser considerado un microbio común y corriente del medio ambiente poliíico patrio, en el que proliferan enfermedades tales como la lealtad ciega autoinfligida, el lameculismo y el esconder la cabeza como un avestruz cuando vienen mal dadas. Pero el microbio Manuel Cobo no limita su relación simbiótica con el Vicesecretario General del Partido Popular al puro y simple reciclaje de consignas, sino que -y es aqui donde se evidencia el error de Bartolome Gonzalez- llega al extremo de actuar como verdadero alter ego de Gallardon en la vida partidaria, muy especialmente a la hora de recibir las bofetadas que debiera llevarse éste.

  Sobre este comportamiento, que convierte al microbio Manuel Cobo en un caso único entre los microorganismos, disponemos de infinidad de ejemplos bien documentados por la ciencia moderna, que ha avanzado una barbaridad desde la generalizacion de Internet. 

Recopilaremos solo a modo de ejemplo aquellos casos en los que la actividad del microbio Manuel Cobo ha generado un volumen apreciable de alarma social y que como sencillo resumen nos sirven para dejar claro a incrédulos como el Alcalde de Alcaláde Henares que el microbio Manuel Cobo no es un microbio cualquiera.

Así por ejemplo, el microbio Manuel Cobo se presentó como candidato del virus Gallardón para presidir el PP madrileño, proceso infeccioso en el cual no dudó en retar al entonces Secretario General de su partido. Tampoco nos privó el microbio Manuel Cobo de su intervención durante el último Congreso del Partido Popular, celebrado en Bulgaria, capital Valencia. CUando estaba claro que la ameba Mariano Rajoy había fagocitado los avales, nuestro peculiar protagonista se descolgó diciendo que Aguirre tenía pocos apoyos dentro del PP. También se lució el microbio Manuel Cobo a la hora de la colocación de un monumento a las víctimas del terrorismo pretendido por la Fundación DENAES. Como puede verse, los antecedentes de este patógeno son muchos y todos ellos como fiel servidor del fervor gallardonita.

 La ultima infección provocada por el microbio Manuel Cobo ha tenido su vector de contagio masivo a traves del buque insignia del gallardonismo, el diario El Pais, periódico de izquierdas entregado a la loable mision de decidir cuales politicos de derechas son adecuados para dirigir el PP y cuales no.

En este caso -como en tantos otros- la entrevista generada por el microbio Manuel Cobo ataca directamente a una Esperanza Aguirre en plena metástasis y empeñada no solo en suceder a Mariano Rajoy sino también en ejercer sin interferencias de Génova 13 las competencias que tiene, sobre la cuestión de Caja Madrid, en tanto que Presidenta de la Comunidad de Madrid y editora del BOCAM, versión castiza del Boletín Oficial del Estado. Cosas ambas que, por razones obvias, no le parecen nada bien ni al microbio Manuel Cobo, ni al virus Gallardón, ni a la ameba Mariano Rajoy.

Pero hete aquí que Esperanza Aguirre, célula de la escuela liberal de Ludwig von Cajas y Friedrich von Pisos, suma a su condición de rival del virus Gallardón la de Presidenta Regional del Partido Popular de Madrid. Y eso le dota de ciertos anticuerpos, defensas naturales contra los virulentos ataques del microbio Manuel Cobo que pueden revelarse especialmente eficaces cuando la infección del mismo se produce en un periodo en el que no hay a la vista congreso popular alguno y en el que, en principio, el microbio Manuel Cobo debería permanecer en silente letargo o, al menos, emplear sus corrosivas enzimas contra el PSOE.

 Así que el microbio Manuel Cobo se encuentra ante una situación nueva: El Comité de Garantías del PP madrileño, organismo tricelular que responde a las órdenes de la celulilla Aguirre, ha elevado a Génova una propuesta formal de sanción, posiblemente expulsión, del microbio Manuel Cobo de ese conjunto pluricelular cada vez más invertebrado que es el Partido Popular.

Por supuesto, no se va a salir con la suya, por mucho que el paramecio Cospedal haya agitado los cilios censurando al microbio Manuel Cobo. Pero tampoco va a lograr su objetivo -la desautorización pública de Aguirre por parte de la Dirección Nacional-  el virus Gallardón.

 Porque la ameba Mariano Rajoy va, a buen seguro, a continuar vegetando como si tal cosa, bien parapetado tras ese ecosistema primigenio que conforma el aparato del PP, en cuya nutritiva sopa primordial se ocultan cientos y cientos de citoplasmas agradecidos que, aunque con los pedúnculos de punta ante el cariz que está tomando la lucha entre la cancerígena metástasis de la celulilla Aguirre y la infección oportunista del virus Ruiz-Gallardón, prefieren callar antes que tomar partido.

No vaya a ser que se equivoquen y el próximo microorganismo dominante de la charca popular no se contente con vegetar entre enemigos.

Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: S?bado, 05 de diciembre de 2009
Hora: 20:49

Si Do?a Esperanza y Gallard?n se reconcilian.....?En qu? lugar quedan Manuel Cobo Vega y Jos? Antonio Zarzalejos Nieto?