viernes, 23 de octubre de 2009

Juan Pablo II, el Diminuto

Juan Pablo II haciendo el oso en Asis con una maceta y unos tipos muy raros¿Así que la forma óptima de gobernar la Iglesia era pasarse la mitad del año fuera del Vaticano viajando a lugares con el nivel de catolicismo de  Haití, Belice, Bahamas, centroáfrica, Tanzania y Ruanda o Kazajstán?

¿Así que lo canónicamente correcto era excomulgar a Mons. Lefevre por una cuestión de mera desobediencia e indisciplina eclesiástica?

¿Así que lo moderno era dedicarse a nombrar Obispos entre lo más granado de la progresía eclesial, dejando al catolicismo de naciones enteras (Alemania o Francia, por ejemplo) al borde de la extinción?

¿Así que la vía hacia el ecumenismo era el ponerse a hacer el saltimbanqui en un corro con el Dalai Lama, un chamán de nosedonde, un Imán de mezquita, unos protestantes y unos monjes asiáticos?

¿Así que lo normal era permitir liturgias africanas en presencia de mujeres desnudas de cintura para arriba en lugar de enseñar a los negritos a comportarse como Dios manda durante una Eucaristía?

¿Así que pasarse 27 años de gobierno de la Iglesia y dejarla infinitamente peor de lo que estaba en cuanto a número de fieles, clérigos e influencia global en el mundo era un balance como para merecer pasar a la Historia con el sobrenombre de "El Magno"?

Llevamos cuatro años de pontificado de Ratzinger. Cuatro años sabiendo lo que es tener  -por fin- un Papa serio y normal en la Silla de Pedro.  Es decir, un Papa que haga exactamente lo contrario que hizo Juan Pablo II en la mayor parte de sus niveles de actuación pública. Un Papa consciente de que no es sino uno más en una larga lista de Pontífices Romanos, cuya misión es la de transmitir la Fé y no la de ser una especie de Willy Wonka cayéndole bien todo el mundo.

Benedicto XVI no es un tipo simpático, ni un viajero, ni un contemporizador. Y ha tenido que ser él quien empiece a rectificar la -por fin se puede decir-  horrendamente errónea línea mantenida por Juan Pablo II en cuestiones tales como el ecumenismo y los abusos litúrgicos, quien vuelva a permitir lo que jamás debió estar limitado (la Misa según el Rito de San Pío V) y a levantar la excomunión a quien jamás debió ser excomulgado (Lefevre y sus seguidores) y quien recupere para la obediencia romana a la Comunión Anglicana Tradicional.

No es de extrañar que a Juan Pablo II ya nadie le apode "El Magno".

No. No soy del Opus, ni de Lefevre y nisiquiera voy a Misa la mayor parte de los domingos. Pero sí soy católico y tengo muy claro lo que es la Iglesia y la Fé Católica. Y por eso me siento muy, pero que muy feliz al ver como el Rottweiller de Dios empieza a poner un poco de orden en un Vaticano que Karol Wojtyla, cada vez más y más diminuto en comparación con su sucesor, dejó verdaderamente manga por hombro.

Y vale ya.

Comentarios

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Autor: Museros
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 11:20

Cuánta razón tienes, Fray Fanatic...

No obstante, lo cortés no quita lo valiente: Creo que tú eres mucho mejor analista político que yo, y a lo mejor me equivoco por no saber lo suficiente, pero siempre habrá que agradecerle su lucha contra el comunismo y su claridad (al menos) a la hora de expresarse en los temas relacionados con la castidad, la sexualidad, el aborto y la devoción a la Virgen María (entre otras cosas).

Por si a alguien le interesase, recomiendo una novela del jesuita (de los de antes) Malachi Martin, llamada "The Windswept House" (no sé si está traducida al español), en la que el autor refleja muy bien los claroscuros del pontificado de Juan Pablo II.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 11:55

Juan Pablo II fue el ariete fundamental de Europa contra el comunismo. Tan importante a la hora de acabar con el mismo como Reagan y Margaret Thatcher, los otros dos actores principales de la caída del Muro.

De hecho, el papel de Juan Pablo II a la hora del derribo del comunismo hubiera justificado cualquier pontificado de duración media (ya hubiera querido protagonizar semejante hecho histórico, por ejemplo, Pablo VI). El problema es que el comunismo cayó en el 90. Y Juan Pablo II pontificó 15 años más.... 15 años que no dedicó en absoluto al gobierno de la Iglesia. Las consecuencias de esos 27 años de descontrol las tenemos hoy, por ejemplo, con los disparates continuos de los religiosos.

En materia dogmática no entro. Pero sí voy a entrar en comunicación e imagen que sí son materias de análisis político:
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 12:03

Y es que, aunque Juan Pablo II era claro -extremadamente claro- en materia de Fé y moral, su mensaje se tergiversaba (o incluso se pervertía) en gran medida por una cuestión de imagen: El Papa parecía tan absolutamente insertado en el mundo que su mensaje era ignorado por la gran mayoría de quienes le escuchaban.

No ayudaba en absoluto la apariencia de Juan Pablo II como gerente de una suerte de "supermercado de las religiones" (corro de Asís, visitas a mezquitas, visitas a sinagogas, rezos conjuntos con variopintos personajes...) imagen que se interpretaba socialmente como una bula para el "todo vale.

Difícilmente puedes ser tomado en serio en materia sexual y anticonceptiva, por ejemplo, si estás día sí y día también rezando con protestantes, episcopalianos o anglicanos que predican justo lo contrario que tú.
Autor: Jorge-P
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 12:44

"nisiquiera voy a Misa la mayor parte de los domingos. Pero sí soy católico y tengo muy claro lo que es la Iglesia y la Fé Católica"

Mira, después de esta contradicción (no vas a Misa "la mayor parte de los domingos" pero te dices católico) no me extraña que no seas capaz de ver el papado de JPII con toda la claridad que requiere. Que sepas, por la comunión de los santos, que el pecado mortal que supone el no santificar las fiestas (ya hacer gala de ello) daña más a la Iglesia que todos los errores que comentas de Juan Pablo II, que los tuvo. Ya que hablas de credibilidad, Juan Pablo II vivió santamente sus últimos días en la tierra en forma de verdadero Via Crucis, identificación plena con Jesucristo en el sufrimiento ¿qué mayor muestra de credibilidad?.
Autor: Jorge-P
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 12:46

(sigue - II) (Su servicio y amor a la Iglesia le llevó a ofrecer todas sus enfermedades como una cruz bendita ofrecida por su rebaño y alegremente llevada, lo que es un Tesoro, o ¿es que subestimas el poder de la Gracia y el valor redentor del sufrimiento llevado cristianamente?. JPII era un alma de verdadera oración, de intensa oración. Se sabe que en Semana Santa, por ejemplo, adelgazaba siempre varios kilos por su vivencia del ayuno y su ascetismo y no digamos el inmenso bien que para el Mundo ha tenido su incansable catequesis sobre la Virgen María, nuestra Madre, y del Rosario y de la Eucaristía. Sus enseñanzas en la mayor parte de los temas serios (ya que habéis hablado de la cuestión sexual) fue una gran evangelización de la moral católica de todos los siglos en la coyuntura más adversa que hemos vivido. ¿cuántas almas se pierden por el 6º mandamiento? y, sin embargo, su enseñanza en esta cuestión fue siempre enérgica y evangelizadora.
Autor: Jorge-P
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 12:48

(sigue - el último) Te ha faltado llamarle payaso y el tono creo que ofende. El Papa tuvo errores, varios de los que comentas. A mí también me encanta, y prefiero, la forma de enseñar que tiene nuestro actual y dilectísimo Papa Benedicto XVI. Me gusta la liturgia tradicional y la claridad con que alerta el Papa del riesgo de una interpretación del ecumenismo errónea, así como del Concilio. Pero a pesar de algunos de sus gestos, tb JPII alertó y condenó el sincretismo en la labor ecuménica. Creo que su pontificado hay que leerlo con ojos enteramente católicos y, para ello, lo primero que hay que valorar es el beneficio enorme, indudable e incalculable que resulta de tener un Para Santo, que es lo que yo creo que fue Juan Pablo II.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 14:15

No quiero crear falsas polémicas, pero los de

No es de recibo venir a reconocer que las actuaciones que yo señalo son "errores graves" y, simultáneamente, contarme historias sobre temas en los que no he entrado en absoluto.

Sí, hay mucho colmillo retorcido en esta entrada. Yo me había pasado la vida observando con extrañeza como el Papa "cometía errores graves" y sin embargo no hacía más que ver a mi alrededor, por ejemplo en ACdP, a gente como Jorge-P admirando con entusiasmo el tejido del traje nuevo del Emperador.

Pues no, Jorge. El Emperador estaba en bolas y lo que hacía, en las materias y temas de los que he hablado, eran "errores graves". No pasa nada. Nadie es perfecto y, dentro de la imperfección humana, me quedo con la ded Ratzinger antes que con la de Wojtyla. Es legítimo.

De cuestiones teológicas yo no hablo. Así que no me las vengais a contar.
Autor: Feynman
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 18:01

Una entrada exponiendo con tranquilidad sus aciertos y graves errores habría resultado menos ofensiva. En la entrada sólo has ido con el cuchillo, y es en los comentarios donde reconoces sus aciertos.

Como católico entiendo que cuando JPII o Benedicto XVI toman una u otra decisión lo hace bajo la inspiración del Espíritu Santo. Puede que uno estuviera "políticamente" más acertado que otro, pero es que el baremo político es quizá el menos relevante.
Autor: Jorge-P
Fecha: viernes, 23 de octubre de 2009
Hora: 23:06

Perdona Fray Fanatic, pero ¿me estás diciendo que admirar la vivencia heróica de las virtudes cristianas, la devoción a la Santísima Eucaristía, la confianza filial en Nuestra Madre Santa María y el abandono total a la voluntad de Dios de Juan Pablo II es admirar un traje que no existe, que no vale nada?

Por otro lado, yo no he hablado de errores graves, sino de errores.

Repito, que para tener una visión ponderada y real del pontificado de Juan Pablo II pesan en positivo muchas más cosas que las negativas que señalas. Y las que te señalo no son baladí, desde el punto de vista católico, claro.
Autor: Orisson
Fecha: sábado, 24 de octubre de 2009
Hora: 0:31

Fraile, sólo una cosa: sí de verdad sabes en qué consiste la Buena Nueva de Dios y de qué va la Iglesia Católica ¿por qué no empiezas por confesarte e ir a Misa?

Y del resto nada digo, que luego todo se sabe.

Un saludo
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: sábado, 24 de octubre de 2009
Hora: 0:37

Feynman, el problema es... Que no quería escribir una entrada sobre los aciertos de Juan Pablo II, sino una sobre sus desaciertos y errores.

Y no. El Espíritu Santo no es responsable de las decisiones de los Papas en nada que no sea Fe y moral. Los errores de Juan Pablo II en materias políticas, de comunicación o de gobierno de la Iglesia se los ha cocinado el solito. (No, a Kasper no le hizo Obispo el Espíritu Santo).