Mi?rcoles, 14 de octubre de 2009

ETA al rescate

Hace tiempo que somos firmes partidarios de la hipótesis de una entente cordial entre un sector de los aparatos policiales del Estado y un sector de ETA.

Entiendo -y lo digo completamente convencido- que sólo desde este prisma se pueden entender episodios tan extraños en nuestra reciente historia político-judicial como la supuesta fuga de Maite Aranalde, la oscura nebulosa montada en torno al repugnante asunto del chivatazo a ETA (malinstruído por el Juez de costumbre, Baltasar Garzón) y sobre todo la desaparición continuada de Josu Ternera, ese "hombre de paz" (a quien podemos empezar desde ya mismo a considerar la versión ibérica del inaprensible Osama Bin Laden) y que controla, además, el tesoro de la banda.

El último de estos extraños episodios lo hemos tenido en estos días, protagonizado por un pistolero etarra que se automutila antes de entregarse a la Gendarmería francesa... previo haber deambulado por un pueblo francés con una mochila cargada de documentación falsa y armas y preguntando como se iba a España.

El etarra se hace una herida de bala que es en realidad poco más que un rasguño. Acto seguido se deshace de la pistola -pero no del cargador- y acude a pedir auxilio a una granja cercana, donde lo identifica y detiene la Policía francesa. ¿Apesta o no apesta?

Mucho me extraña que no se hayan dado más datos o más relevancia mediática a la insólita detención de este extraño terrorista que, abandonado a su suerte y dejado de la mano de Dios,  se dedica a tratar por todos los medios de levantar sospechas a 70 kilómetros de la frontera y termina autohiriéndose para forzar su detención. ¿Un desertor? ¿Un cretino? ¿Un desencantado que ha descubierto el juego de Ternera y que que, en vez de hacer como el que se fugó con el dinero de la banda hace unos meses -noticia, por cierto, imposible de encontrar hoy en ningún buscador- ha optado por entregarse?

El caso concreto es que en 2012 hay elecciones. Mi apuesta personal es que Zapatero agotará la legislatura, ante la imposibilidad práctica de reconstruir la situación económica antes de 2011. Pero... ¿Con qué balance puede Zapatero presentarse al electorado dentro de dos años y poco? Sin bazas económicas y con el progresismo de cartón piedra que lleva por proyecto político agotado tras las leyes de Violencia de Género, matrimonio gay, educación para la ciudadanía y ampliación del aborto?

No le queda otra opción más que presentarse como el pacificador del país. Ya sea por la vía de la rendición ante la banda -como ya intentó en su primera legislatura- o por la vía de la desarticulación pactada de tapadillo. Eso le permitiría incluso adelantar las elecciones.

A fin de cuentas, ETA es poco más que una caja fuerte, un teléfono y una pistola. Y toda la estructura montada alrededor de ello tiene unos mimbres tan débiles y tan absolutamente prescindibles que no debe ser en absoluto descartable que un tipo sin escrúpulos decida vender la organización por piezas... si es que encuentra comprador.

¿Y qué mejor comprador que un dúo tan carente de escrúpulos como el que conforman ZP y su Ministro del Interior? Permanezcan atentos a sus pantallas, porque no me cab duda de que este no va a ser el último OVNI policial que veamos de aquí a 2012.

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