Jueves, 08 de octubre de 2009

Quiebra financiera y quiebra del Estado: Solidaridad entre ladrones

  A propósito del último artículo de Ernesto Milá en Patriotas.es, viene al pelo el hacerse eco del ránking (no-oficial) de solvencia de las entidades de Crédito del Reino tomando como base recursos propios, morosidad y volumen de negocio.

El que quiera saber un poco más, que visite al Economista Accidental.

En cualquier caso, vale la pena repetir por enésima vez lo que está pasando en nuestro Sistema Financiero y explicar como y porqué ha llegado a afectar  la irresponsabilidad de estas entidades a la solvencia global del Estado. 

Por lo que respecta al Sistema Financiero, la situación se resume muy brevemente en lo siguiente:

El Sistema Financiero de España está globalmente en quiebra. Punto.

A partir de ahí, se entiende todo lo demás:  En este momento, el Estado está avalando los vencimientos de créditos que nuestro sistema financiero (muy especialmente las corruptísimas cajitas de ahorros) va acumulando frente a sus acreedores franco-alemanes. Por esa razón  se ha cerrado el grifo del crédito. Las inyecciones del Gobierno se están utilizando para pagar los intereses de las deudas contraídas  con el exterior... y todos lo saben.

A su vez, el Estado se encuentra en una situación cada vez más obvia de insuficiencia fiscal. Esto tiene repercusiones inmediatas cuando se trata de colocar la deuda pública necesaria para enjugar el déficit y compensar la caída de la recaudación. Esa deuda pública, hoy, se está colocando principalmente entre entidades financieras españolas. Porque la desconfianza en los mercados exteriores hacia nuestro país está en franco retroceso, como ya se vio cuando nuestra deuda perdió la máxima calificación.

Vemos, por lo tanto, como Estado y Sistema Financiero se están apoyando mutuamente… para sostenerse en pie en medio de una situación de franca debilidad en la que si cae uno, caen ambos.

En realidad, cuando Zapatero se lanzó a su imbécil "compra de activosde máxima calidad a precio de mercado" lo hacía sabiendo muy bien que de ese modo estaba uniendo indisolublemente la solvencia del Estado a la de las entidades de crédito necesitadas de liquidez inmediata para afrontar sus compromisos de pago con el exterior. Esas entidades eran y son, en su abrumadora mayoría, las Cajas de Ahorros.

Porque el Sistema Financiero español, del que las Cajas de Ahorros controlan casi el 60%, basan aproximadamente dos tercios de suactividad crediticia en hipotecas. Y del tercio restante de dinero que prestan… la mitad viene avalado directa o indirectamente con inmuebles.

Dado que la etiología de la actual crisis es inmobiliaria,sobrevenida por el estallido de una absurda burbuja que ha llevado los precios de los inmuebles a niveles absurdos, no es aventurado pensar que buena parte del sistema financiero español puede estar, de hecho,**en quiebra real**.

Avalar su deuda es, por lo tanto, la más segura autopista al corralito financiero. Porque los acreedores de tales entidades van a querer cobrar... y el Estado español no va a poder honrar los avales que ha otorgado

En ese momento, como pura y simplemente no hay dinero en la caja delEstado para hacer efectivos esos avales… estaríamos condenados a unasituación de bancarrota del Estado de la que solo saldríamos conuncorralito financiero no muy distinto al de Argentina. Un buen día nosacostaríamos con nuestras cuentas bancarias en euros, para amanecer conellas en pesetas porque el Estado se habría apoderado de los euros...para hacer frente a la deuda externa.

¿Exagero? No lo creo. Caja Castilla-La Mancha reconocía un 0,49% de morosidad  en el año 2007. Poco antes de su intervención, en marzo de 2009, reconocía un 12%. La última cifra post-intervención que he leído, ya directamente suministrada por el Banco de España, es del 17,6%. Da miedo pensar en los pufos que el resto de Cajas pueden guardar bajo las alfombras.¿Cómo van estas entidades a devolver el dinero que han pedido prestado al exterior? ¿Cómo va un Estado ya deficitario de por sí a hacer frente a agujeros de semejante magnitud?

Solamente a una casta política perfectamente irresponsable se le podía ocurrir ligar el destino de la Hacienda Pública al de un sistema financiero en quiebra global, en lugar de dejar caer en solitario a las entidades que se han dedicado a conceder hipotecas de dudosísimo cobro y a avalar proyectos de amiguetes varios. Se trata de un movimiento que no se entiende más que en clave de solidaridad entre ladrones: Las Cajas de Ahorros, controladas desde las Comunidades Autónomas, son doradísimos retiros y poderosos instrumentos financieros en manos de las castas políticas regionales.

Dejar las Cajas de Ahorros en manos de una clase política tan poco escrupulosa como la nuestra ha supuesto, esencialmente, que no haya proyecto imbécil en España que no haya encontrado financiación si contaba con un padrinazgo político suficiente: Seseña. El aeropuerto internacional de Ciudad-Real. Valdeluz. Terra Mítica. Marina D´Or. Incluso el faraónico proyecto de construir treinta y dos casinos, setenta hoteles y más de doscientos restaurantes en el desierto de los Monegros o ese espantajo de "Plan Logístico Intercontinental para Madrid" no son sino fastuosos proyectos privados financiados entre amiguetes y viables solo para dar un enorme pelotazo y endosarle las pérdidas a la cuenta de resultados de la Caja de Ahorros "amiga" de turno. 

Cubriendo las vergüenzas de las Cajas de Ahorros Zapatero, con el silencio cómplice de Mariano Rajoy, no ha hecho sino proteger a la clase política en su conjunto, evitando que queden en evidencia los manejos más turbios que se han hecho en torno a las mismas. Y para ello no han dudado en guardar un silencio escrupuloso... y ni plantearse el pedir cuentas a los gestores de las Cajas en situación más delicada. El Presidente de Caja Castilla-La Mancha, el socialista Pedro Hernández Moltó, sigue en su puesto a día de hoy sin que Dolores de Cospedal haya dicho esta boca es mía.

Y en el resto de demarcaciones territoriales, los políticos se dedican a mover fichas de dominó: La Caja de Ahorros de Navarra se fusiona con ese inmenso zombi que es la Caja Canarias... para escapar de la órbita de influencia del PNV, que sigue manteniendo un peso importantísimo en las Cajas vascas. Mientras, la Generalitat ha forzado la fusión de dos auténticos agujeros negros contables (Caixa Tarragona y Caixa Catalunya) con una saneada Caja de Manresa... con el único objetivo de para evitar que Caja Madrid cobrara peso en Cataluña. Y Caja Círculo de Burgos se niega en redondo a fusionarse con nadie, visto que todas las "novias" que se han empeñado en buscarle a la entidad son castellanoleonesas... y están en situación más que pésima. 

Con este tipo de mezquindades es con las que se las está teniendo que ver el Banco de España para salvar de la quiebra generalizada al sector financiero, procurando que entidades más o menos sanas carguen los mochuelos de las más irresponsables. Con el Estado avalando económicamente todo el tinglado y la Oposición callando porque tiene vergüenzas cajísticas inmensas de las que tampoco quiere responder.

Disfruten lo votado, señores.


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