Mi?rcoles, 30 de septiembre de 2009

Descomposici?n en la Oposici?n

Si los síntomas de descomposición en el Gobierno de ZP son preocupantes, no lo son menos los que amenazan a esa calamidad que ha convertido la Oposición en un Ministerio más. La cúpula del Partido Popular del País Valenciano se encastilla en no forzar a dimitir a nadie, Basagoiti se pone flamenco a cuenta del cupo vasco (auténtico robo al resto de los españoles), Feijoo desde Galicia se empeña en marcarle líneas rojas a la autoridad de Génova y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid levanta el secreto sobre poco más de un tercio del secreto del sumario del caso Gúrtel... e imputa a 71 personas.

Todo esto semanas después de que Rajoy diera el peor ejemplo posible manteniendo a Bárcenas en su despacho de Génova 13.

Llevamos meses diciéndolo. Pese al resultado de las europeas. Pese al resultado de las gallegas. Cuando nadie se imaginaba que las tramas de corrupción en el PP, muy posiblemente aireadas desde el propio PP y que dieron pie a diferentes asedios a los que se sumó gran parte de Génova,   fueran a llegar a los extremos que han llegado. Y cuando tales tramas ni siquiera se habían empezado a airear. Y hemos sido muy caritativos con el tema de las filtraciones del sumario Gúrtel y las espectaculares desvergüenzas de Cospedal, una tras otra durante todo el verano, anunciando querellas que nunca se interpusieron.

Rajoy hace oposición por inercia y sus barones regionales van cada vez más por libre, cada uno con un BOE con el que atizar al líder en cuanto se da la vuelta. El propio Rajoy no da para más. Y su círculo más cercano está, por decirlo suavemente, a la altura del líder. Que es poca. Muy poca. Tan poca, que ya no merece ni fotografía.

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