Viernes, 18 de septiembre de 2009

La verg?enza afgana: Por la retirada inmediata de las tropas.

La Unión Europea da por sentado que el 25% de los votos emitidos en las elecciones afganas son un fraude. La vergüenza y los costes a los que nos están sometiendo las sucesivas Administraciones americanas para sostener sus intereses en Afganistán se incrementa cada día que pasa.

 Afganistán no se está democratizando. Afganistán no se está pacificando. En Afganistán no se está combatiendo contra ninguna organización terrorista, salvo que asumamos que la resistencia a la ocupación son "terroristas" del mismo modo que Napoleón tildaba de "brigands" ("bandidos") a las partidas guerrilleras españolas alzadas en armas contra su predominio.

A Afganistán no se está llevando ni ayuda humanitaria, ni les estamos aportando civilización o cultura, sino que estamos defendiendo un interés tan absolutamente ajeno al español o europeo como el de posibilitar que el petróleo de Asia Central fluya hacia el Índico y, de ahí, hasta California.

Y, para mayor vergüenza de la civilizadora Europa, esto lo están haciendo nuestras tropas... mientras nuestros Gobiernos miran hacia otro lado cuando el "gobierno afgano" aprueba leyes que permiten la violación dentro del matrimonio, se producen linchamientos contra cristianos por el mero hecho de serlo, se condena a gente a veinte años de prisión por defender los derechos de las mujeres, se dictan condenas a muerte por traducir mal el Corán y la producción de opio pulveriza marcas históricas.

Los españoles, los europeos, nos hemos convertido en cómplices de todos estos desmanes por sostener a un gobierno títere sin la menor representatividad en el país como es el de Karzai. Y lo estamos haciendo, para mayor oprobio, con la excusa-espantajo de una supuesta organización terrorista de alcance mundial teledirigida desde una cueva en las montañas por un tipo que carga a cuestas con un aparato de diálisis.

Los siglos venideros nos van a juzgar como una sociedad no ya de ilotas, sino de auténticos gilipollas. Y no quiero entrar a comentar los papelones que están obligándole a jugar a nuestra Ministra de Defensa, porque la actual clase política española simplemente no da para más.

Pero la sociedad civil aún no está muerta del todo y a ella sí se puede lanzar un llamamiento: Retirémonos ya de Afganistán. Pongamos fin a esta lista de vergüenzas, que de la que nos hacemos cómplices cada día que nuestras tropas permanecen allí. Exijamos, pura y simplemnete, la retirada inmediata de las tropas españolas en Afganistán. Porque nada pintamos allí y porque la vergüenza que podemos soportar tiene límites.

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