Martes, 15 de septiembre de 2009

Zapatero: El circo entre las ruinas

Ya lo advertimos hace meses, y las únicas variaciones que ha sufrido la alarmante descomposición del zapaterismo han sido, sin excepción, a peor. A muchísimo peor. La cascada de dimisiones entre los diputados de perfil técnico -más o menos elevado, pero técnico- del partido gobernante nos da la impresión de que pocos son realmente los políticos con criterio que quieren pasar a la historia vinculados al proyecto y el legado político de José Luis Rodríguez Zapatero, que se augura lamentable como pocos.

Lo peor de todo es que, en esta democracia imperfecta que disfrutamos, Zapatero agotará la legislatura. Los sátrapas nacionalistas tienen demasiadas oportunidades para el expolio que perder si permiten la caída de un Gobierno en franca debilidad. Y, en el interior de la bancada socialista y en el propio PSOE, retirarse lo antes posible a alguna discreta sinecura es visto como algo infinitamente más rentable que el intentar hacer algo en positivo para enderezar la situación.

La rebelión interna desde el Grupo Parlamentario es algo que en nuestro sistema de listas cerradas y bloqueadas sólo puede sucederle a un perfecto inepto como Calvo-Sotelo, porque el mandato imperativo de facto que existe en nuestra democracia hace imposible que ningún político medianamente competente se vea contestado por los corifeos que él mismo elige para integrar sus listas.

 Y eso nos deja un Gobierno, un Grupo Parlamentario Socialista y un partido gobernante que terminarán su legislatura en 2012... gestionando la brutal crisis en la que estamos inversos mediante políticas vacías. Políticas de gestos. Políticas de sonrisa idiota y de puños en alto con cinturones de Armani. Políticas de Aídoes, Chacones, Sindes o Pepiños. Personajillos como Leire Pajín, esa Número 3 del Partido a quien no sabemos si su madre hace muy poco caso... o si le hace demasiado.

Políticas inanes, puestas en práctica por políticos inanes, gentecilla de medio pelo incapaz de vivir lejos del BOE y dispuestos a montar un absurdo circo de medidas antitabaco, subidas de impuestos, aborto libre e ideología de género por doquier... mientras las columnas de nuestro modelo económico se tambalean. Un  auténtico circo entre las ruinas, con Zapatero como jefe de pista y principal atracción.

Y el complemento ideal de Zapatero de aquí a 2012, el payaso bobo que necesita todo payaso listo para completar un dúo cómico es, sin duda alguna, Mariano Rajoy. Cumpliendo un papel histórico lamentable como puro y simple Ministro de una Oposición bloqueada, noqueada, sin iniciativa y sin rumbo que va salvando la cara con iniciativas y declaraciones de cuando en cuando afortunadas de sus barones territoriales esperando que, sin el menor esfuerzo, el poder acuda a él por puro desgaste del Ejecutivo de la cuota.

Disfruten lo votado.




Comentarios

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Autor: Atreides
Fecha: Martes, 15 de septiembre de 2009
Hora: 22:15

La verdad que a los dos, ZP y Rajoy, les ir?an de rechupete los disfraces de los dos tipos de payaso que mencionas. Igual hay tambi?n alguno para la ni?a de Rajoy y para la Vicevogue.

Es triste que un jefe del gobierno pueda seguir en el cargo cuando alrededor suya se derrumba todo y ?l no tiene voluntad de dimitir. S?lo queda una remota posibilidad: QUe el pueblo le eche a la fuerza.