Jueves, 03 de septiembre de 2009

Menos mal que existen los franceses

Ha tenido que ser el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores de Francia, Pierre Lellouche, el que venga a proclamar oficialmente la postura francesa sobre varios asuntos de profundo calado sobre los que este blog ya se habia pronunciado.

En una entrevista publicada hoy en el diario "El Pais" el señor Lellouche (quien parece haber cambiado sus posturas de un año a esta parte)  nos da una serie de posturas de puro y simple sentido común y pensamiento en clave europeísta, absolutamente opuestas a lo que se viene defendiendo sobre el imbécil atlantismo multiculti en el que han venido a coincidir nuestros dos grandes partidos y sus respectivos palmeros.
En primer lugar, Pierre Lallouche nos habla sobre el intento de ampliación de la OTAN a Georgia y Ucrania, que considera, pura y simplemente, un error. Exactamente lo mismo que nos parece a nosotros, tal y como hemos defendido sin ir más lejos, aquí. Y también lo mismo que defendieron Alemania y Francia cuando vetaron la entrada de Ucrania y Georgia en la OTAN. Simple y sencillamente, Rusia tiene derecho a un área de influencia propia y no es de recibo cercar al Oso del Este con bases OTAN... entre otras razones porque a los europeos no nos conviene en absoluto tal cosa, sino más bien todo lo contrario.

Estas declaraciones suceden, además, mientras las autoridades de Abjasia dan un pasito más hacia la conversión de Georgia en la Serbia del Cáucaso amenazando con hundir los barcos georgianos que entren en sus aguas territoriales. La partición de Georgia, que ya dábamos por hecha aquí hace más de un año, se consolida día a día ante la indiferencia generalizada de los europeos, que, le pese a quien le pese, sabemos muy bien en qué avisperos no conviene entrar.

Más importante aún si cabe es la opinión de Lallouche sobre la adhesión de Turquía a la Unión Europea. Que se resume, esencialmente, en un rechazo frontal a la misma, sin excluir otras fórmulas de cooperación. Opinión altamente educativa para nuestra lamentable clase politica vendida a los jueguecitos de monopoly de la Casa Blanca unos y a las mandangas de Alianzas de Civilizaciones otros.  No podía ser de otra forma, se ponga como se ponga Obama o Bush antes que él.

Menos mal que existen los franceses. Porque de Carlos V, aquí no nos acordamos. Ni de Muza.

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