Lunes, 17 de agosto de 2009

And?monos con co?as...

Mientras en nuestro país gozamos sin solución de continuidad de la progresista presencia de sujetos como el Padre Patera, representante ibérico y casposillo del pseudo-catolicismo progre y deformado en el que cayó buena parte del post-Vaticano II, en otros lares no se andan con tantos miramientos y el dedicarse intensamente a favorecer la pura y simple vulneración de las leyes no sale gratis.

Un ejemplo es el del joven oenegeta norteamericano que ilustra esta entrada. Condenado por contaminar el medio ambiente con las botellas de agua que dejaba a lo largo de la frontera de México con Arizona para que se las bebieran los inmigrantes mexicanos que trataban de penetrar ilegalmente en territorio norteamericano. Un año en libertad condicional y 300 horas de trabajo comunitario recogiendo basura. Y puede darse con un canto en los dientes, porque la fiscalía del Estado pedía para este joven amante del multiculturalismo 5000 dólares de multa y cinco años de prisión.

Ya hemos comentado en dos ocasiones la legislación hiperrestrictiva adoptada por Italia, que no solo penaliza directamente el mismo hecho de penetrar y residir ilegalmente en el país, sino que declara punibles penalmente con la cárcel a quienes colaboren con la inmigración clandestina mediante el arrendamiento de viviendas o la prestación de alojamiento.

El hecho concreto es que colaborar con la inmigración ilegal y masiva es ponérselo aún más fácil a las redes -y a los Estados- que viven del tráfico ilegal de seres humanos. Colaborar con el inmigrante ilegal, más allá del valor humanitario concreto de la acción, no puede ser visto como un acto de caridad, sino como una grave irresponsabilidad moral, que fomenta el que cada vez más personas asuman un altísimo riesgo de muerte y caigan en manos de organizaciones mafiosas dedicadas no solo al tráfico, sino a la pura y simple explotación de personas.

Y ello por no hablar del hecho de las múltiples infracciones legales, muchas de ellas con repercusiones penales  y morales concretas, que genera por sí misma la inmigración ilegal: No solo el emplear a inmigrantes ilegales está directamente penado en la mayoría de ordenamientos jurídicos normales (entre ellos, el español), sino que la misma moralidad de favorecer la estancia continuada en España de una persona cuya presencia altera gravemente el mercado de trabajo en perjuicio tanto del español de origen como del inmigrante que ha optado por cumplir las reglas del país que le acoge me parece gravemente discutible.

Pero aquí, en nuestra soleada piel de toro, ese tipo de consideraciones no importan en absoluto. Aquí los inmigrantes ilegales no solo pueden ser apoyados impunemente desde las ONG´s financiadas mediante el dinero del contribuyente, sino que además tal apoyo se hace con publicidad y descaro, viniendo incluso de quienes deberían ser líderes religiosos y morales indiscutibles de nuestra sociedad.

¿Cuándo veremos al Padre Patera simplemente multado por sus actividades? ¿Cuándo veremos a esas "asociaciones de inmigrantes ilegales" (quienes carecen del derecho a fundar o dirigir asociaciones) simplemente disueltas? ¿Cuándo vamos a dejar, pura y simplemente, de andarnos con coñas en este gravísimo asunto?

Comentarios

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Autor: Andres
Fecha: Martes, 18 de agosto de 2009
Hora: 12:36

No voy a comentar los argumentos de fondo porque me parecen simplemente rid?culos. S?lo quer?a informarle que una sentencia del Tribunal Constitucional declar? que los inmigrantes sin documentaci?n SI PUEDEN asociarse legalmente. De hecho, el proyecto de Ley de Extranjer?a lo incluye en su articulado.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: Martes, 18 de agosto de 2009
Hora: 14:36

Pueden formar parte de asociaciones. Pero no pueden ni fundarlas, ni dirigirlas. Tienen, pues, un derecho de asociaci?n mutilado.

Ser?a absurdo que un inmigrante ilegal (que no puede, por ejemplo, emitir facturas o realizar otras actividades empresariales) pudiera controlar un ente con personalidad jur?dica plena que puede facturar, poseer empresas o dar de alta trabajadores en la Seguridad Social como es una asociaci?n en nuestro ordenamiento jur?dico.

La supuesta ridiculez del argumento de fondo (?tiene el conjunto de la sociedad espa?ola la obligaci?n de ser la pagana en ?ltima instancia del ejercicio de la caridad que realiza el Padre Patera?) no me parece que admita ning?n apriorismo: Te toca demostrarla. A m? lo que me parece rid?culo es terminar pagando v?a IRPF los recursos p?blicos que consume cada inmigrante que llega a Espa?a por las facilidades que les dan sujetos como el Padre Patera.