Israel: Estado anticristiano
Así lo demuestra un texto de formación ideológica que el Ejército Israelí se ha visto obligado a retirar. Se trata de un relato en el que se presentaba que elVaticano organizaba viajes a Auschwitz a miembros de Hezbollah para queaprendieran a matar judíos a gran escala. Hace falta ser hijo de puta.
El texto recoge una supuesta confesión de un ex miembro de Hezbollahen el que sostiene que el Vaticano se identifica con la lucha deHezbollah. Según recoge el diario «Haaretz», un militar israelí declaróque «el libro se presenta como una historia real. Toda una compañía desoldados adultos me dijeron: lee esto y sabrás quiénes son los árabes». Esta es la formación ideológica que le da el Gobierno israelí a sus soldados. Y, por supuesto, cualquiera a quien se le ocurra señalar el menor paralelismo entre esa formación y la que recibían los miembros de las SS es un rampante antisemita.
La cuestión es que, partiendo de una formación ideológica tan decididamente canallesca, cualquier cosa es posible. Desde luego, el texto explica muchas cosas relativas, por ejemplo, al brutal comportamiento de los soldados israelíes en la franja de Gaza, según denunciaron algunos de ellos. O, por ejemplo, el continuado uso de niños palestinos como escudos humanos por parte del Ejército israelí, hasta que el Tribunal Supremo se vio obligado a poner fin a esta práctica en medio de un escándalo internacional mayúsculo. Tampoco hemos tenido noticia de que el Estado de Israel tome medidas contra la proliferación de organizaciones que se dedican a actuar como policía religiosa, contra laicos y cristianos.
Que nadie se extrañe, con estos antecedentes, de que los palestinos cristianos estén, a piñón fijo, contra Israel. Como toda la sociedad española, a excepción de cuatro marginales.
El texto recoge una supuesta confesión de un ex miembro de Hezbollahen el que sostiene que el Vaticano se identifica con la lucha deHezbollah. Según recoge el diario «Haaretz», un militar israelí declaróque «el libro se presenta como una historia real. Toda una compañía desoldados adultos me dijeron: lee esto y sabrás quiénes son los árabes». Esta es la formación ideológica que le da el Gobierno israelí a sus soldados. Y, por supuesto, cualquiera a quien se le ocurra señalar el menor paralelismo entre esa formación y la que recibían los miembros de las SS es un rampante antisemita.
La cuestión es que, partiendo de una formación ideológica tan decididamente canallesca, cualquier cosa es posible. Desde luego, el texto explica muchas cosas relativas, por ejemplo, al brutal comportamiento de los soldados israelíes en la franja de Gaza, según denunciaron algunos de ellos. O, por ejemplo, el continuado uso de niños palestinos como escudos humanos por parte del Ejército israelí, hasta que el Tribunal Supremo se vio obligado a poner fin a esta práctica en medio de un escándalo internacional mayúsculo. Tampoco hemos tenido noticia de que el Estado de Israel tome medidas contra la proliferación de organizaciones que se dedican a actuar como policía religiosa, contra laicos y cristianos.
Que nadie se extrañe, con estos antecedentes, de que los palestinos cristianos estén, a piñón fijo, contra Israel. Como toda la sociedad española, a excepción de cuatro marginales.











