Una serie de incómodas preguntas
Ha muerto, trágicamente, un niño recién nacido en un hospital madrileño. Rayán, un bebé de padres marroquíes. Se trata de una desgracia lamentable y condenable, por la que es deseable que se depuren todas las responsabilidades a todos los niveles. Y esta tragedia viene a sumarse a otras dos ocurridas en la misma familia y en España: Un abuelo muerto en accidente laboral hace cinco años y una madre muerta por un mal diagnóstico de gripe porcina escasos días antes. Y sin embargo, vale la pena preguntarse, antes de lanzarse a la demagogia fácil, algunas claves de las que rodean esta serie de catastróficas desdichas:
- ¿Alguien puede explicarme qué hace un prejubilado del ejército marroquí trabajando en un andamio en Cataluña? ¿Puede hacerlo legalmente? ¿Entró legalmente en España? ¿Cuáles eran sus cotizaciones mensuales a la Seguridad Social?
- ¿Tenía trabajo Dalila, (de diecinueve años) la madre de la pequeña en el momento de su trágica muerte? ¿Quién pagaba su asistencia sanitaria? ¿Realmente no trabajaba o lo hacía en "B"?
- En cuanto al padre de la niña, Mohamed (veintiún años)... ¿Cuánto tiempo llevaba en el paro? ¿Cobraba prestación por desempleo? ¿Cuántos meses había cotizado anteriormente?
- ¿Cuántos años llevaba en España esta pareja residiendo legalmente? ¿Y residiendo ilegalmente? ¿Es realmente posible que una pareja joven y extranjera viva en Madrid y se plantee tener un hijo sin trabajar ninguno de los dos? ¿Cuánto tiempo llevaba esta gente estafando al sistema de Seguridad Social de España obteniendo prestaciones sin cotizar nada?
- ¿No tendrán alguna culpa los Mohameds y las Dalilas que consumen recursos públicos sin aportar nada o aportando las cotizaciones mínimas de los problemas de la Sanidad Pública que han desembocado en la trágica muerte de Rayan y la de la propia Dalila?











