Viernes, 03 de abril de 2009

Avalar la deuda del Sistema Financiero: Autopista al Corralito.

El Estado español está decidido a repartir avales por importe de miles de millones de euros para evitar las quiebras y liquidaciones de las Cajas de Ahorros. De momento, ya ha avalado 9000 millones de deuda de la Caja de Castilla-La Mancha, cuyo agujero oficial se cifra en menos de 3000. Avalando esta ingente cantidad de deuda -esencialmente incobrable porque se basa en inmuebles totalmente sobrevalorados- el Gobierno ZP nos convierte a nosotros, los ciudadanos del Reino, en responsables últimos del pago de los pufos realizados por los políticos y politiquillos regionales en las Cajas de Ahorro. Como muy bien explica Alberto Noguera, esto nos va a tocar pagarlo vía impuestos. Durante muchísimo tiempo. Y con lo que tengamos. Que no será mucho.

Y es que cuanto más avala el Estado, más débil es su aval. Aumenta el riesgo del prestamista y, con ello, el interés de cada sucesiva refinanciación. En algún momento - el de Argentina llegó con una deuda externa equivalente al 54% de su Producto Interior Bruto- el simple coste de los intereses se hace inasumible. Toca liquidar al deudor. Y, si el Estado le ha avalado, nos toca pagar a todos. Si podemos, bien. Si no podemos... corralito. Aviso a navegantes:  España acumula ya una deuda externa -que hay que pagar- equivalente al 160% de nuestro Producto Interior Bruto.

Deuda que se ha duplicado desde 2004. Y con un sistema bancario bastante tocado en el que, aparte de la Caja de Castilla-La Mancha peligran también Caixa Catalunya, Bancaja, la Caja de Ahorros del Mediterráneo y la mismísima CajaMadrid. Los datos no son míos, sino de Blogonomía.com, que coloca gráficamente a cada entidad en el lugar que le corresponde y lo explica de forma accesible para todo el mundo.

 Convirtiendo al Estado español en avalista de los pufos de las entidades bancarias, Zapatero nos coloca en el camino más seguro al más profundo de los abismos. Será el contribuyente español el que tenga que hacer frente, por ejemplo, a las deudas contraídas por Caja Castilla-La Mancha con  los accionistas de Deustche Bank. O a las que hayan contraído con sus acreedores extranjeros CajaMadrid, Ibercaja, el Sabadell o Bankinter, cuya solvencia ha sido reducida casi al nivel de bonos basura por Standard & Poors. ¿Y si el contribuyente no puede pagar tanto? Pues que caerá el Estado. Y habrá que honrar la deuda externa con lo que se pille a mano. Desde autovías, hasta petroleras. Lo único que no va a querer nadie van a ser pisitos.

El riesgo de quiebra del Estado es real. Y el riesgo de suspensión de pagos de entes territoriales, casi palpable. El Ayuntamiento de Madrid ha empezado a invitar a periodistas a supuestos "desayunos" informativos en los que no hay café. Y si lo hay, es porque el Concejal lo ha pagado de su propio bolsillo. Vienen curvas.








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