Soldados israelíes denuncian los crímenes de guerra que cometieron en Gaza
No lo vais a ver publicado en ningún blog del Movimiento AntiZP, pero dos soldados del ejército israelí han denunciado públicamente las atrocidades que se vieron obligados, por orden de su superioridad, a cometer durante la última ofensiva israelí en Gaza. Auténticos crímenes de guerra contra una población civil indefensa, perpetrados por un estado lo suficientemente desvergonzado como para clamar contra el antisemitismo cuando se les recordaba lo obvio. Y amparados mediáticamente en un conjunto de tarugos que justificaban lo injustificable mediante argumentos del estilo "los israelíes son demócratas, ergo son de los nuestros". Cuando yo utilizo argumentos de similitud cultural a la hora de seleccionar el origen de la inmigración, soy inmediatamente tildado de xenófobo. Sin embargo, utilizar argumentos de similitud política ante un conflicto internacional está bien visto. El problema es que en Palestina no se está dirimiendo un problema ideológico (como si se planteó en la Guerra Fría o en la Segunda Guerra Mundial), sino pura y simplemente una cuestión de qué Estados van a existir en la zona, con qué derechos y con qué fronteras.
Cuando yo utilizo argumentos de similitud cultural a la hora de
seleccionar el origen de la inmigración, soy inmediatamente tildado de
xenófobo. Sin embargo, utilizar argumentos de similitud política ante
un conflicto internacional está bien visto. El problema es que en
Palestina no se está dirimiendo un problema ideológico (como si se
planteó en la Guerra Fría o en la Segunda Guerra Mundial), sino pura y simplemente una cuestión de qué Estados van a existir en la zona, con qué derechos y con qué fronteras.
El conflicto palestino-israelí no es uno entre una ideología democrática y una de totalitarismo, sino un conflicto territorial entre dos pueblos: Los habitantes ancestrales de Palestina y unos recién llegados que han formado un Estado excluyendo a los nativos amparados en tecnología militar y apoyos exteriores netamente superiores. Apoyar a Israel no es apoyar la democracia, sino el abuso, rayano en el exterminio, del fuerte sobre el débil.
Los que salieron a la calle a apoyar el derecho de Israel a defenderse o eran unos malvados o fueron engañados: Nunca se discutió el derecho de Israel a defenderse. Lo que se discutía era la forma de esta autodefensa. Forma absolutamente desproporcionada e injustificable y que ahora sale a la luz con toda su crudeza: Disparar a cualquier civil que se moviera en las proximidades acuartelamientos israelíes o masacrar piso por piso a todos los habitantes de un edificio que los brutales soldados judíos pretendieran "asegurar". Eso es lo que salisteis a la calle a defender. Y lo peor es que este tipo de tácticas eran sobradamente conocidas.
Os lo pregunto a vosotros, defensores de Israel: Defendiendo a los palestinos, no creo ni por un instante estar defendiendo el totalitarismo. ¿Créeis realmente que lo que vosotros defendeis es la democracia? ¿Sois malvados o sois unos mendrugos?
El conflicto palestino-israelí no es uno entre una ideología democrática y una de totalitarismo, sino un conflicto territorial entre dos pueblos: Los habitantes ancestrales de Palestina y unos recién llegados que han formado un Estado excluyendo a los nativos amparados en tecnología militar y apoyos exteriores netamente superiores. Apoyar a Israel no es apoyar la democracia, sino el abuso, rayano en el exterminio, del fuerte sobre el débil.
Los que salieron a la calle a apoyar el derecho de Israel a defenderse o eran unos malvados o fueron engañados: Nunca se discutió el derecho de Israel a defenderse. Lo que se discutía era la forma de esta autodefensa. Forma absolutamente desproporcionada e injustificable y que ahora sale a la luz con toda su crudeza: Disparar a cualquier civil que se moviera en las proximidades acuartelamientos israelíes o masacrar piso por piso a todos los habitantes de un edificio que los brutales soldados judíos pretendieran "asegurar". Eso es lo que salisteis a la calle a defender. Y lo peor es que este tipo de tácticas eran sobradamente conocidas.
Os lo pregunto a vosotros, defensores de Israel: Defendiendo a los palestinos, no creo ni por un instante estar defendiendo el totalitarismo. ¿Créeis realmente que lo que vosotros defendeis es la democracia? ¿Sois malvados o sois unos mendrugos?












