Domingo, 22 de febrero de 2009

Decepticons por Siempre (II) - La alegre y ufana guerrilla

Kaon. Kolkular. Altihex. Ciudad Cristal. Kalis. Nova Cronum. Praxus. Vos. Yuss. Tiger Pax. Iacon. Una tras otra, las ciudades-estado de Cybertron caen ante el poder de los Decepticons, convertidos en una máquina de guerra formidable por un Megatron que hace algo infinitamente más importante que el hecho de reunir a un conjunto de Transformers inadaptados y violentos y darles armas e insignias. De hecho, les da una ideología que hace hincapié en la superioridad del fuerte sobre el débil, el nihilismo, el derecho del individuo a subir tan alto como sus capacidades le permitan y la creencia en un destino de conquista fundamentado en su superioridad. Los sucesivos lemas asignados a Megatron en cómics y muñecos son autoexplicativos al respecto, siendo además Megatron el único Transformer que ha sufrido cambios en la frase que le define: Del "Todo es basura" inicial, pasa al más maduro "Paz a través de la Tiranía". Son, respectivamente, un eslógan revolucionario y uno de nuevo régimen.

En el bando opuesto, los Autobots se configuran por oposición. Defensores de una Edad de Oro corrupta que pronto va a quedar hecha añicos ante el empuje Decepticon. Y decididos a impedir, a cualquier coste, el proyecto imperialista de los Decepticons tanto en Cybertron como en el espacio exterior. En este sentido, la permanente intervención de los Autobots en cualquier operación Decepticon viene derivada de un sentido extremo de la responsabilidad: Los Autobots entienden que, en tanto que renegados del orden tradicional de la raza Transformer del que ellos mismos son baluarte, los Decepticons y los daños que puedan generar son de su incumbencia allí donde se produzcan. Esto nos hace pensar que los Autobots, lejos de ser defensores de la libertad y el bienestar de los seres inteligentes, siguen siendo las reaccionarias fuerzas armadas de ese régimen desintegrado por su propia corrupción del que nos habla Megatron: Origins.

 La mayor prueba de esto nos la da el genial Simon Furman (el mejor guionista que hayan tenido jamás los comics de Transformers) cuando nos presenta al líder de la resistencia Autobot en Cybertron mientras Optimus Prime está en la Tierra: El Emir Xaaron. La elección del título de Emir (dirigente político, pero no religioso) no es casual. Xaaron ha sido uno de los Ancianos que ha elegido como líder a Optimus Prime y, en su ausencia, es el dirigente Autobot de mayor carisma, prestigio y rango, respondiendo ante él comandantes tan exitosos como Springer o Ultra Magnus. El Emir Xaaron es la prueba viviente de que los Autobots no han dedicado ni un nanosegundo a reflexionar sobre las razones de la rebelión de los Decepticons.

No obstante, hay muchos Autobots que tienen muy claro que el final de la Era de Oro marca también el final de su corrupta oligarquía teocrática y que, de hecho, abrazan la causa de los Prime con bastante menos entusiasmo del que cabría esperar. El primer ejemplo es Mirage, un Autobot permanentemente bajo sospecha por sus constantes dudas acerca de la causa que está defendiendo, sospechas que llevaron incluso a dedicar un epidodio de la serie original de TV a su posible traición, que es también uno de los reclamos argumentales de All Hail Megatron. Las dudas de Mirage son exploradas con mayor profundidad en TF Spotlight: Mirage.

Fortress Maximus es otro Autobot a quien realmente la guerra le parece un completo sinsentido. Como comandante, llega incluso a desertar de Cybertron junto a sus seguidores para buscar la paz en el planeta Nébulos. No es sino tras encontrarse con que los Decepticons al mando de Skorponok llevan la guerra hasta ese mundo que Maximus y sus seguidores (que han rendido sus armas a la población local para demostrar su genuino deseo de paz) vuelven, reluctantemente, a la lucha.

En este mismo sentido, otros Autobots como Hoist y Grapple son tan tibios respecto a la necesidad de entablar guerra alguna que no dudan en pactar y buscar terrenos comunes al margen de sus líderes con aquellos Decepticons con los que mantienen en común su pasión por la ingeniería y la arquitectura. En efecto, Hoist y Grapple serán engañados por los Constructicons, los sádicos ingenieros de las filas de Megatron. También Jetfire (en los últimos comics de Dreamwave), un científico ausente e individualista que aun comparte gran parte del credo Decepticon, opta por luchar en las filas Autobots sin renunciar a su buena relación con científicos Decepticons como Shockwave uniéndose así a la lista de ejemplos de Autobots que no entienden realmente ni porqué están luchando ni porqué deben hacerlo.

 Mención -y párrafo- aparte merece Ultra Magnus. Prestigiosísimo comandante y poderoso guerrero al que Prime dejó como comandante militar de Cybertron antes de partir hacia la Tierra. Lo que Optimus Prime no podía esperar era que Ultra Magnus firmara la paz con Shockwave aceptando su liderazgo para un Cybertron reunificado... y llegara hasta el extremo de liderar personalmente el equipo que los cybertronianos unidos envíarán a la Tierra a capturar a los Autobots como disidentes al nuevo orden. Prime se vio obligado a rendirse ante Ultra Magnus y sus tropas, un combinado de Transformers con predominio numérico de Ex-Decepticons. La escena en la que un Optimus Prime cautivo y desarmado golpea y llama traidor a Ultra Magnus antes de que este ordene encadenarle es posiblemente de las mejores del cómic.

Desde luego, Mirage es el primer Autobot del destacamento de Optimus Prime en aceptar encantado el nuevo orden y traicionar a sus camaradas en pro de este "nuevo orden cybertroniano". Ultra Magnus y sus seguidores, por su parte, seguirán combatiendo y capturando a sus camaradas Autobots hasta que quede meridianamente claro lo que está tramando Shockwave demostrando que el Viejo Régimen de la Edad de Oro le importa absolutamente cero.

No obstante, ninguno de estos Autobots lleva sus dudas o su descontento hasta los extremos de Grimlock, quien no parece compartir ni siquiera parcialmente, el credo Autobot. Grimlock es, como Megatron, un ex-gladiador y de hecho estuvo realmente próximo a unirse a las filas de los rebeldes sin que se hayan aclarado todavía las razones por las que optó por unirse a los Autobots. Sus seguidores, los Dinobots, actúan más como pandilla de gangsters que como una unidad militar y de hecho, esencialmente, actúan por libre. Grimlock cuestiona abiertamente el liderazgo de Optimus Prime desde el momento de su nombramiento en War Within, declarando sin ningún género de dudas que le depondrá por la fuerza "si no conduce la guerra del modo adecuado" y llegando hasta el extremo de no interferir en un intento de asesinato del recién nombrado líder Autobot planeado por los Decepticons "para ver de que pasta está hecho el nuevo Prime".

 Por su parte, la serie de TV y los comics Marvel nos muestran a Grimlock y su pandilla desertando, amotinándose, usurpando el mando de los Autobots por la fuerza, encarcelando a los que se atrevan a disentir (caso de Blaster), confundiendo la intimidación con el mando y embarcándose en misiones completamente al margen de la cadena de mando establecida, tal como la que les llevará, en los comics, a quedar atrapados en la Tierra, desactivados durante miles de años, tras embarcarse en una misión no autorizada contra el comandante Decepticon Shockwave.

 Todo ello motivado, tal y como se nos explica en los últimos números de los comics de Marvel, en el hecho de que Grimlock es quizá el único Autobot que ve con claridad que tras cuatro millones de años de guerra civil (y acaso desde el mismo comienzo de la misma) el conflicto entre Autobots y Decepticons ha pasado de ser ideológico a ser genocida. Y está más que dispuesto a asumir esta nueva realidad del conflicto cuyas implicaciones asustan a todos sus camaradas y muy especialmente a un Optimus Prime quien no dudará en entregar su rendición incondicional al comandante Decepticon Skorponok en un vano intento de restaurar la unidad de la raza Transformer, lo que motivará que incluso un viejo y leal soldado como Kup llegue a amenazarle con invocar el Acta de Crisis para relevarle del mando.

No obstante, las tensiones en el mando Autobot creadas por Grimlock son gotas si las comparamos con la tempestad rampante que supone la permanente rivalidad entre los Decepticons de mayor rango. Solamente en los comics Marvel amaricanos y del Reino Unido nos encontramos a los Decepticons liderados sucesivamente por Megatron, Shockwave, Soundwave, Megatron y Shockwave, Shockwave en solitario, Shockwave y Ratbat, Ratbat en solitario, Ratbat y Skorponok, Skorponok en solitario, Skorponok (por un lado) y Shockwave y Starscream (por otro), Blugdeon, Starscream y Soundwave, Shockwave, Cyclonus y Scourge, Soundwave en solitario, un triunvirato de Decepticons segundones y finalmente Megatron de nuevo... en medio de unas tramas y subtramas en las que se exploran la lealtad, el chantaje, la dicotomía del liderazgo carismático frente al que se legitima en la eficiencia o en la pura y simple fuerza, la ambición...

Y todo ello aderezado con traiciones, golpes de estado, disparos por la espalda y maniobras políticas de toda clase, en la que no faltan (si incluimos la serie de TV) intentos de asumir el mando por parte de secundarios como Astrotrain, Blitzwing e incluso los Constructicons, aparte de la recurrente -y enfermiza- relación entre Megatron y Starscream, también explorada últimamente en All Hail Megatron.

Esta volatilidad en las filas Decepticons es consecuencia directa de su credo individualista a pesar del cual el Ejército Decepticon se mantiene unido por su deseo de expansión imperialista, que solo puede realizarse a través de la unidad. Serán muy pocas las ocasiones en las que tropas Decepticons se enfrenten entre sí. Las de Ratbat y Skorponok lo harán en la Tierra, engañadas por Starscream. El mismo Starscream, junto con Shockwave, liderará posteriormente a un puñado de guerreros contra Skorponok. Y en el que quizá sea el mejor episodio de la serie de TV, Starscream liderará a los Combaticons en un intento de golpe que será abortado por la mínima tras colocar a Megatron y sus leales contra las cuerdas.

 Y sin embargo, a diferencia de lo que sucede entre los Autobots, entre las filas Decepticons no existen diferencias de fondo respecto a sus objetivos o a la finalidad misma de la guerra. Las luchas por el mando son esencialmente personales ("quítate tú pa ponerme yo") y muy raramente hay una discrepancia metodológica detrás. Shockwave entiende que la pasión de otros líderes Decepticons es un obstáculo en su camino de conquista. Donde Shockwave aspira a ser el Deep Blue de los Decepticons, Ratbat se ve a sí mismo como una especie de Consejero Delegado de un Ejército Decepticon, S.A. liderado con criterios contables y de eficiencia. Más allá de estos dos casos puntuales, ni siquiera se dejan entrever diferencias estratégicas o ideológicas de ningún tipo a nivel de mando.

Entre las filas Decepticons, sin embargo, también hay dudas. Quizá las más significativas sean las de Thundercracker, un Decepticon filósofo al que solo le interesa volar en libertad y que no comparte la crueldad de la mayoría de sus camaradas, como se nos cuenta en All Hail Megatron.

No obstante, siendo los Decepticons los individualistas que son, no es extraño que muchos hayan dado un paso más allá. El archiejemplo de esto fue Catilla, quien de hecho deserta de los Decepticons y realiza una breve carrera como Autobot antes de ser ejecutado sumariamente por un grupo de Decepticons de elite  dedicado a tales menesteres (el Mayhem Attack Squad liderado por Snarler)  motivando que Carnivac (un enloquecido asesino Decepticon íntimo amigo de Catilla) jurase venganza contra todos los miembros de ese grupo de castigo de los que llegó a asesinar a Needlenose y Snarler antes de la cancelación del cómic.

Por su parte Octane y Blitzwing fueron expulsados del Ejército Decepticon por Galvatron, quien puso precio a sus cabezas. No obstante, Galvatron estaba clínicamente loco y los guionistas de la serie de TV eran, sencillamente, malos de necesidad.

Comentarios

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Autor: Martha Colmenares
Fecha: Domingo, 22 de febrero de 2009
Hora: 21:41

Siempre se aprende algo.
Abrazos
Autor: Tecnocala77
Fecha: Lunes, 20 de julio de 2009
Hora: 6:52

Espectacular tu resumen.
Hay tantas cosas que no sabia,
y ahora solo quedan buscar esos
comics para seguir aprendiendo de
este universo