Decepticons por Siempre (I) - La Rebelion
Sin embargo, mientras la gran mayoría de seguidores de los Transformers que conozco fueron siempre partidarios de los Autobots, mis inclinaciones fueron desde el primer momento hacia el otro bando. Los Decepticons volaban, se transformaban en cosas infinitamente más chulas que los Autobots y además y sobre todo protagonizaban subtramas mucho más interesantes.
Según avanzaban las diferentes series de Transformers, aparecieron más y más Autobots con nuevas transformaciones que convirtieron a las fuerzas de Optimus Prime en algo mas parecido a un verdadero ejercito. Y al mismo tiempo que esto sucedía, fuimos conociendo mas sobre las interioridades de los Autobots y sobre la historia que llevo a la rebelión de los Decepticons.
Comics y serie nos cuentan exactamente lo mismo: Un Cybertron (planeta natal de los Transformers) dividido en ciudades-estado y gobernado por un Senado, unos Ancianos y un “Prime” o Portador de la Matriz (la fuerza vital creadora de los Transformers) que actuaba como líder militar mas que como dirigente político. Los Autobots venían a ser las fuerzas del orden defensoras de este status quo, que llaman la “Era de Oro” y, en este sentido, los defensores de un sistema a medio camino entre la oligarquía y la teocracia.
El problema era que esta Era de Oro era intrínsecamente corrupta y deliberadamente oscurantista. La serie de televisión no nos lo cuenta, pero diferentes comics tales como Megatron: Origins o Transformers: War Within nos hablan muy a las claras de ocultaciones deliberadas de hechos básicos de la historia de Cybertron a la población Transformer y de un Senado corrupto que utiliza a los Autobots como puras y simples fuerzas represoras sin que estos parezcan oponerse demasiado.
En un momento dado, el número de Transformers descontentos con este estado de cosas empieza a aumentar exponencialmente. En parte, debido a los cierres de minas e industrias que el Senado y los Ancianos ordenaban por razones progresivamente mas inconfesables. Y en parte por la popularización de entretenimientos violentos e ilegales tales como los combates de gladiadores.
De alguna forma, la ciudad-estado de Kaon se convierte en el principal centro de celebración de estos combates clandestinos (tan clandestinos eran que los participantes debían quitarse las insignias de sus equipos al terminar la pelea) y a ella acuden atraídos como un imán los Transformers más violentos del planeta, entre los cuales pronto descatara por derecho propio un carismático campeón llamado Megatron, un Transformer abocado a las peleas clandestinas tras escapar del transporte que le llevaba al penal tras su participacion en los disturbios tras el anuncio del cierre de la mina en la que trabajaba.
Los videos con los combates de Megatron y su equipo se distribuirán clandestinamente por todo el planeta y su popularidad será tal que varias personalidades de las altas esferas se interesen muy decididamente por Megatron. El primer interesado será el Senador Ratbat, quien ha decidido que una cierta inestabilidad terrorista puede ser buena para sus negocios. Utilizando como intermediario a su entonces lacayo Soundwave (las vueltas que da la vida), entablo contacto con Megatron para ofrecerle el armamento y la tecnología necesarios para dejar de ser el líder de un grupo de gladiadores clandestinos y empezar sus primeras operaciones a escala terrorista.
Así es como Sentinel Prime y sus Autobots se vieron abocados a detener a Megatron y sus seguidores, iniciando una espiral acción-reacción que termino con Megatron reuniendo a los mecanoides más descontentos y violentos del planeta en Kaon y haciéndoles una propuesta muy simple: Convertir todo Cybertron en su arena de combate y portar una insignia que jamás deberían volver a quitarse.
Acababa de nacer el Ejército Decepticon, que rubrico su existencia con la muerte de Sentinel Prime a manos de Megatron y la expulsión de las fuerzas Autobots de Kaon. Por primera vez en la historia de Cybertron, una ciudad-estado quedaba fuera del control del Senado, de los Ancianos y de los Autobots. Fue la primera de muchas.












