Lunes, 19 de enero de 2009

Pedir higiene a los inmigrantes es tener "miedo a lo desconocido".

Los vecinos de un edificio de La Chana (Granada) dicen que una familia de rumanos a los que el Ayuntamiento realojó en su vecindario  supuestamente para integrarlos les hace la vida imposible generando a los vecinos una situación higiénica y sanitaria insostenible. Lo mejor de todo, la respuesta que da el Ayuntamiento: "Las quejas son por miedo a lo desconocido". No me digan que no es genial encontrarse esa respuesta cuando uno va a quejarse de que su vecino caga en una palangana y la vacía por la ventana.

Repaso la situación: Según cuentan los vecinos y recoge 20 Minutos  el inmueble en cuestión estaba habitable cuando entraron los rumanos. Ahora tiene los desagües atrancados y defecan en un cubo que luego tiran por la ventana, hay hasta un riachuelo en mitad de la calle, la goma de la lavadora está sacada a la calle y en el portal hay cucarachas". Hay dos menores y, pese a estar escolarizados, no van al colegio.

Con todos estos datos, desde la Concejalía de Bienestar Social les han dicho a los vecinos por escrito, es decir, sin ningún tipo de reparo o vergüenza, que sus quejas son fruto del miedo a lo desconocido. De la xenofobia, vamos. Argumento manida y torticeramente utilizado como mantra para despejar balones ante cualquier problema generado por la inmigración masiva que sufrimos en España.

El otro importante argumento del Ayuntamiento es que los dos miembros del matrimonio rumano que habita la casa cobran salario social, que complementan con la mendicidad y la venta de chatarra. Lo que traducido al román paladino significa que ella es carterista y él roba el cobre de las farolas. Y que tienen sueldo pagado por los impuestos de todos.

Mis queridos y queridas pelagatos habitantes de La Chana: No sé si tienen "miedo a lo desconocido" o no. Pero lo que sí que sé es que tienen ustedes motivos de sobra para no volver a votar jamás al Ayuntamiento al que han votado.


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