Victor Gago y la Ética del Periodismo
La Oposición a Rajoy ha lanzado una campaña masiva en defensa del periodista liberal Víctor Gago, quien se enfrenta a una por presuntas injurias interpuesta por la jefa de prensa del gallego, a quien no le sentó nada bien ser acusada en Intereconomía de ciertas filtracioncillas relativas a Aznar. El caso es que aquí nadie responde a una pregunta muy, muy sencilla: ¿Era verdad lo que afirmó Víctor Gago en antena? ¿Fue realmente responsable Carmen Martínez Castro de esas filtraciones que él le atribuye? ¿O estamos ante una monumental columpiada?Vaya por delante que no me queda muy claro si estamos hablando de una querella por injurias o de una demanda en defensa del honor de la Directora de Comunicación del PP, pero a estos efectos, me da lo mismo. El caso es que entre la enorma cantidad de blogs que han saltado a defender al demandado o querellado ni uno solo de ellos entra a valorar si lo que dijo Gago en Intereconomía es cierto o no.
El otro día veía una comedia americana en la que un periodista padre divorciado y periodista de investigación las pasa canutas no solo para conquistar a la co-protagonista sino para salvar su carrera periodística cuando, después de acusar de corrupción al Alcalde de Nueva York, éste le lanza un mentís y le reta a demostrar sus acusaciones. Nuestro pobre protagonista se encuentra con que su fuente le deja colgado y tiene que lanzarse a buscar como sea un testigo que corrobore lo que ha descubierto so pena de perder su trabajo y su carrera.
Esto es algo que me parece perfectamente lógico. Si no estás en condiciones de demostrar una acusación... simplemente no puedes lanzarla. En primer lugar, no es ético. En segundo lugar, alguien puede cabrearse y llevarte a un juzgado para que la próxima vez tú y cualquier otro listillo se lo piense dos veces.
Si el tal Víctor Gago es ese periodista modélico que se nos intenta vender, es de suponer no solo que dijo la verdad, sino que además estará en condiciones de probarlo. Llamando, por ejemplo, al Juzgado o a una simple rueda de prensa a su fuente. O a un par de testigos. Y ganará el pleito y pondrá fin a la carrera de Doña Carmen.
Pero mucho me temo, visto el quehacer habitual del periodismo patrio, que lo más probable es que Víctor Gago no esté en condiciones de demostrar sus acusaciones. ¿Serán mentiras, serán medias verdades, serán rumores? ¿Alegará secreto profesional y confidencialidad de las fuentes? Ni siquiera eso. Él mismo reconoce que se ha equivocado... pero trata de tapar sus vergüenzas con sectarismo.
Así que no. Lo siento pero no. No me voy a solidarizar con Víctor Gago. La ética periodística de este país no necesita acusaciones sin fundamento, colmillos retorcidos ni malas babas. Lo que necesita es profesionalidad, fuentes y hechos comprobables. Cualquier otra postura es simplemente sectaria. Y en eso yo no voy a caer.
Los que quieran defender la pura y simple impunidad en la difusión de mentiras, son muy libres de hacer el ridículo. Pero conmigo que no cuenten.

No seais tan duros con el aprendiz ,de todas formas ,no es de extrañar que muchas de las cosas dichas en intereconomia,se devan al calor de los tanganazos de morapio que ahi se reparte










