Owned tributario a Alejandro Sanz, artista del Canon
El cantante Alejandro Sanz es uno de los 67 españoles denunciados por
la Fiscalía Anticorrupción por haber blanqueado presuntamente capitales
en el paraíso fiscal de Liechtenstein, según publica hoy la revista
'Interviú'. La Hacienda Pública dejó de ingresar más de 73 millones de euros (casi
15.000 millones de pesetas) entre 2002 y 2006, debido a la actuación de
los españoles o residentes en España acusados de ocultar dinero en
Liechtenstein.El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga desde el
pasado mes de junio la rama española del caso, que estalló en Alemania
cuando los servicios secretos compraron a un confidente un DVD que
contenía todos los nombres del Liechtenstein Global Trust Group (LGT),
sospechosa de ser una de las grandes entidades de ocultación y blanqueo
de dinero del mundo, según los datos de 'Interviú'.
En el DVD figuran 67 implicados nacidos o residentes en España, que utilizaron numerosas fundaciones como tapaderas y sociedades para mediar entre los inversores y la empresa LGT Group.
En la lista, a la que ha tenido acceso la revista, figura el cantante Alejandro Sanz, además de José María Márquez Vigil, directivo de un banco holandés que después fundó la ONG África Directo; Eugenio Erhardt, presidente del grupo empresarial del mismo nombre y ex directivo del Ahtletic de Bilbao, además de otros directivos de empresas de comunicación, energía y transportes.
La Fiscalía Anticorrupción asegura en el sumario que Alejandro Sánchez Pizarro, auténtico nombre del compositor y cantante Alejandro Sanz, era titular en el año 2002 de un millón de euros en fondos ocultos en Liechtenstein, en el que tenía una participación del 100%, según informa la revista. Este depósito no fue declarado por el artista en el Impuesto de Patrimonio de ese ejercicio.
Las investigaciones apuntan a que Sanz utilizó los apellidos de su padre para hacer el depósito. Según los cálculos de la Agencia Tributaria, el artista podría haber defraudado a Hacienda 480.000 euros en el año 2002, siempre según la versión de la revista.
'Interviú' también relata el 'modus operandi' de los españoles denunciados por la Fiscalía Anticorrupción. Así, el inversor encargaba a LGT Group la creación de una fundación con domicilio en el Principado donde iba a colocar el patrimonio que pretendía ocultar.
El interesado envíaba entonces a la fundación las rentas o patrimonios no declarados. Con el fin de que las transferencias no dejasen rastro, LGT Group creaba sociedades interpuestas y se encargaba de rentabilizar el dinero hasta que el cliente decidía disponer de él.
Habrá que seguir esta noticia cuidadosamente. No solo porque de ser cierta Alejandro Sanz habría podido incurrir en un delito fiscal, dado que esos 480.000 euros de los que habla el reportaje constituirían hecho de gravedad suficiente como para ser juzgados por el Código Penal, sino porque en general el delito económico se persigue poco y mal en España.
Es reseñable también, una vez más, la hipocresía generalizada de esta casta de artistillas agrupados en lobbys que opinan que la sociedad en su conjunto está en deuda con ellos y se empeñan en percibir tributos como el canon digital... sin siquiera tener al día obligaciones fiscales básicas.
En el DVD figuran 67 implicados nacidos o residentes en España, que utilizaron numerosas fundaciones como tapaderas y sociedades para mediar entre los inversores y la empresa LGT Group.
En la lista, a la que ha tenido acceso la revista, figura el cantante Alejandro Sanz, además de José María Márquez Vigil, directivo de un banco holandés que después fundó la ONG África Directo; Eugenio Erhardt, presidente del grupo empresarial del mismo nombre y ex directivo del Ahtletic de Bilbao, además de otros directivos de empresas de comunicación, energía y transportes.
La Fiscalía Anticorrupción asegura en el sumario que Alejandro Sánchez Pizarro, auténtico nombre del compositor y cantante Alejandro Sanz, era titular en el año 2002 de un millón de euros en fondos ocultos en Liechtenstein, en el que tenía una participación del 100%, según informa la revista. Este depósito no fue declarado por el artista en el Impuesto de Patrimonio de ese ejercicio.
Las investigaciones apuntan a que Sanz utilizó los apellidos de su padre para hacer el depósito. Según los cálculos de la Agencia Tributaria, el artista podría haber defraudado a Hacienda 480.000 euros en el año 2002, siempre según la versión de la revista.
'Interviú' también relata el 'modus operandi' de los españoles denunciados por la Fiscalía Anticorrupción. Así, el inversor encargaba a LGT Group la creación de una fundación con domicilio en el Principado donde iba a colocar el patrimonio que pretendía ocultar.
El interesado envíaba entonces a la fundación las rentas o patrimonios no declarados. Con el fin de que las transferencias no dejasen rastro, LGT Group creaba sociedades interpuestas y se encargaba de rentabilizar el dinero hasta que el cliente decidía disponer de él.
Habrá que seguir esta noticia cuidadosamente. No solo porque de ser cierta Alejandro Sanz habría podido incurrir en un delito fiscal, dado que esos 480.000 euros de los que habla el reportaje constituirían hecho de gravedad suficiente como para ser juzgados por el Código Penal, sino porque en general el delito económico se persigue poco y mal en España.
Es reseñable también, una vez más, la hipocresía generalizada de esta casta de artistillas agrupados en lobbys que opinan que la sociedad en su conjunto está en deuda con ellos y se empeñan en percibir tributos como el canon digital... sin siquiera tener al día obligaciones fiscales básicas.











