Lunes, 27 de octubre de 2008

Nuevo mantra econ?mico: No veo que est?n bajando los pisos

¿Quién no lo ha oído estas semanas?: "A pesar de todo, yo no veo que estén bajando". Y es que, como todo bien tangible, cada inmueble tiene:
- Un valor intrínseco.
- Un "precio de catálogo".
- Un precio de mercado pagado. El precio al que realmente ese tangible se vende. La base imponible del impuesto que grava la transacción. El precio real en el que la oferta se encuentra con la demanda, para entendernos.

Además, cada inmueble tiene un "saldo vivo hipotecario" a sus espaldas, que puede ser cero. Y suele serlo en el caso de adquirentes nacidos de 1955 para atrás, si no han cometido ningún error grave. (Próximamente profundizaré en como la "Generación Coñazo del 68", afortunadísima definición de mi amigo Antonio Miguel Carmona es culpable de la mayor estafa intergeneracional de la España moderna).

Durante la burbuja-pirámide-feria, el sistema financiero, a través de sus sociedades de tasación inmobiliaria, mantuvo "precios de catálogo" extravagantes porque la campaña de reclutamiento de deudores hipotecarios, de demandantes de vivienda, exigía precios absurdos y revalorizaciones continuas más absurdas todavía y en todo caso superiores al IPC. Estaba claro que habría un punto de saturación.

Ahora se siguen manteniendo los precios de catálogo extravagantes, pero sólo por meras razones de administración del impacto: Nadie quiere anotar pérdidas en su Cuenta de Resultados.  Que nadie olvide que, a la banca, lo único que le importa es que el precio de mercado de los inmuebles sea suficiente para resarcir el saldo vivo hipotecario. Cosa que ahora no está ocurriendo.

Desde el punto de vista de la actividad económica general, urge situar los precios de catálogo en un nivel en el que vuelva a fluir el crédito hipotecario a su nivel normal, que viene a ser entre el 30 y el 50% de lo que hemos visto los últimos años.

Para que esto sea posible, debemos afrontar -y estamos afrontando-  un durísimo proceso de corrección de precios inmobiliarios, aunque muchos quieran creer que una supuesta inflación va a subir los precios de los demás bienes y servicios hasta donde están los de sus inmuebles. Esperanza completamente irreal porque ignora, por ejemplo, el exceso de oferta existente en el mercado (en este momento, más de un millón de viviendas nuevas sin vender y otras seiscientas mil en construcción). Y además ignora el hecho de que existen en el mercado inmuebles que sólo fueron creados para "inversores" y que, en ausencia de orgía crediticia e inmobiliaria, su precio de mercado es prácticamente, cero. ¿Ejemplos? Sin ir más lejos, Seseña o El Bercial. Y si la distancia no es problema, California.

Hay que entender que El Pisito ha representado mucho más de la mitad de la actividad crediticia de los sistemas financieros concernidos por la crisis. Y es algo tan evidente que cada vez que cae una entidad, lo primero que todo el mundo constata es la "exposición al ladrillo" que tenía. Y a continuación, para que no cunda el pánico entre la clase media hipotecada, añaden que dicha exposición sólo "activó" la crisis, como queriendo dar a entender que habría una causa distinta y "verdadera", o sea, perteneciente a una dimensión superior que no se dice. Falso. La actual crisis no es financiera, sino pura y simplemente inmobiliaria. Y más concretamente, de sobrevaloración inmobiliaria.

 En definitiva, la duración de la presente crisis depende de lo que tardemos en poner los "precios de catálogo" inmobiliarios en su sitio, que no es cero, sino por debajo de la mitad de donde están ahora; o sea, dicho en términos financieros, la duración de la crisis depende de cómo se administre el "DESCUBIERTO HIPOTECARIO" que tiene el sistema financiero, para lo que hay tres caminos compatibles, el de los propios acreedores, el de los deudores y el de los contribuyentes en una doble vertiente:

 1) El primer camino supone que las entidades de crédito procedan al oportuno "write off", incluyendo las alícuotas que correspondan en los activos financieros derivados. Reconocer y asumir pérdidas.

 2) El segundo camino, consistente en que los hipotecaditos paguen religiosamente todo lo que deben, también es sumamente improbable.

 3) Que el sistema presupuestario público se subroge directa o indirectamente en la posición de los hipotecaditos morosos, vía "ayudas a las familias hipotecadas".

 4) Que el sistema presupuestario público se subrogue en la posición de los acreedores, es decir, de los bancos, comprándoles los activos más tóxicos. Esta es la que se ha adoptado en USA y en la zona Euro.

Lo único que puede reprochársele a la banca es haber hecho maravillosamente bien dos trabajos:

  A) Conceder la inmensa montaña de crédito hipotecario que los activomaníacos (y sus voceros mediáticos y representantes políticos y sociales) demandaban y

  B) Dispersar el riesgo crediticio de forma tan eficiente que ha obligado a los Gobiernos a ponerse la venda antes de reconocer herida alguna para evitar el pánico y el efecto dominó.

Lo que ha pasado no ha sido nada más que un pulso que las clases medias, espoleadas por quienes decían ser "los suyos", le han echado a la banca sobre que "bajar no bajan". Y, como no podía ser de otra manera, ha ganado la banca.

En esta ocasión, los perdedores -los verdaderos perdedores, que son los que van a quedar sin vivienda y con una soga financiera al cuello de por vida, como explica el video-  pertenecen casi exclusivamente a la mejor generación que nunca ha habido en nuestro país. Una judiada canalla e intergeneracional perpetrada por los sesentaiochistas que controlan los resortes políticos del Estado.

Una vez superada la purga financiera, vendrá la crisis fiscal. La pérdida de recaudación tributaria debida a la muerte de la activomanía inmobiliaria no se recuperará jamás. Había una actividad económica extraordinaria que llevaba asociada una actividad financiera extraordinaria y una recaudación tributaria, también, extraordinaria. Muerto el perro, se acabó la rabia.

En materia fiscal, "tenemos el margen temporal que tenemos" (cfr. Sr. Solbes). Vayan pensando qué conceptos del gasto público son los que vamos a suprimir.

Comentarios

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Autor: Blog Gratis
Fecha: Lunes, 27 de octubre de 2008
Hora: 22:29

Hola amigo, soy Jefe de http://tublog.info, un nuevo proyecto que acabamos de terminar de retocar para el p?blico, aunque a?n le queda mucho trabajo para estar totalmente perfecto.

La p?gina TuBlog.info se trata de un servicio que al igual que blogger ofrece blogs con tan solo registrarte, con una gran edici?n para que sean totalmente elegantes.

No obvio, para empezar a ser conocidos tenemos que expandirnos por la red, me gustar?a que usted en este, su blog nos hiciese una review (hablar sobre nosotros con unas cuantas l?neas en un blog) y a cambio nosotros lo enlazaremos en la p?gina principal donde pone ''hablan de nosotros''...

Si le interesa, cu?ndo escriba sobre nosotros m?ndeme la direcci?n de dicha entrada v?a email a [email protected]

Saludos y gracias igualmente ;)