Lunes, 06 de octubre de 2008

De la chuler?a irlandesa a la desverg?enza espa?ola

Irlanda anunció que iba a garantizar la totalida de los depósitos bancarios. El como un país cuya deuda externa alcanza a fecha de hoy los 1,3 billones de euros y cuyo último presupuesto era de poco más de 94.000 millones de euros va a garantizar unos depósitos bancarios que rondan los 0,5 billones de euros, nadie nos lo explica. Porque es inexplicable.
Obviamente, estamos ante una chulería imposible de cumplir que tiene por objeto tranquilizar a los ahorradores irlandeses y, en la medida de lo posible, atraer depósitos del exterior en detrimento de la banca de otros Estados, especialmente de sus socios de la U.E. No es de extrañar que Ángela Merkel criticara duramente la medida de Irlanda... pocos días antes de verse obligada a hacer exactamente lo mismo ante el anunciado fracaso de la intervención del Gobierno para evitar la quiebra del banco Hypo Real State, que podía haber causado pánico entre los ahorradores alemanes.

 Lo cierto es que las garantías que puede ofrecer el Estado alemán son muy superiores a las que pueden ofrecer Irlanda o Grecia, otro Estado que optó por marcar paquete y anunciar que garantizaba los depósitos sin poseer PIB ni capacidad fiscal para ello. Dinamarca ha decidido también respaldar todos los depósitos mientras Inglaterra eleva el su respaldo hasta las 50.000 libras por depositante. 

Se trata esencialmente de competir por atraer depósitos del exterior y evitar que los depositantes lleven sus ahorros a lugares más garantistas. Es una guerra de depósitos, con todas las letras, y así lo ha titulado El País.

¿Y España? El fondo de garantía español asciende a 6.000 millones de euros, y la suma de depósitos a la vista de residentes en el Reino, a 31 de Julio, ascendía a 1,7 billones. Es decir, que si quiebra cualquier cosa que no sea un banquito de los más pequeños o una cajita de las más modestas, estamos apañados.

 No obstante, en esta tierra de sinvergüenzas en la que Dios nos arrojó al mundo, ya tenemos un plan de emergencia: Nuestra arma secreta, según titula el diario El Mundoserán los billetes ocultos de 500 euros. Y lo dicen completamente en serio. Escondidos cuidadosamente en maletines, cajas fuertes, calcetines y debajo de ladrillos, en España circulan más de 108 millones de estos billetes. La cuarta parte de todos los que existen en la zona euro. Y  suponen -pásmense- más del 60% de todo el dinero que circula en nuestro país y el 5,4% de nuestro Producto Interior Bruto. Como lo oyen.

Obviamente, estamos hablando de pura y simple economía sumergida, pagos en B y dineros negros varios. El tema era escandaloso hace ya años, pero solamente ahora se le ha ocurrido al Ministro de Economía hacer algo al respecto: Buscar medidas para mirar hacia otro lado y favorecer así que esos billetes se ingresen en los bancos. Un perdón fiscal con todas las letras. Que no sería el primero que se diera en este país, patria universal de la picaresca. Ya lo hizo Carlos Solchaga en los 90, como nos recuerda Libertad Digital en el enlace.

Lo bueno del tema es que el diario El Mundo solo le ve al asunto toda clase de ventajas y  plantea que esa medida poco menos que nos volvería a situar en una especie de feliz Arcadia crediticia: "aunque sólo el 50 por ciento de los billetes recalaran en las sucursales de los bancos, ese efecto acabaría con la penuria financiera, ya que los depósitos aumentarían en 22.000 millones de euros. La restricción crediticia se relajaría y las entidades volverían a dar préstamos a las empresas y a las familias que los demandasen. El sector inmobiliario se reanimaría y las pequeñas y medianas empresas podrían volver a financiar su capital circulante o incluso acometer alguna inversión ahora en suspenso.".

No me digan que no somos un país cojonudo. No puedo imaginarme, con la que está cayendo, a los poseedores  patrios de dinero negro (concejales, promotores, traficantes varios...) corriendo a ingresarlos en bancos y cajas españolas para que los vuelvan a prestar a inmigrantes, mileuristas y ninjas varios.

 Si el Gobierno de España quiere hacer aflorar los billetes Bin Laden para que los bancos vuelvan a conceder hipotecas y los pisitos en Carabanchel vuelvan a cotizarse por encima de los 4000 euros/m2, simple y sencillamente es que en Moncloa nadie se entera de lo que está pasando: Toda esta crisis es, en lo esencial, una crisis de sobrevaloración de activos inmobiliarios. Los pisitos tienen que sufrir  - la están sufriendo ya- una corrección valorativa salvaje que va a dejar el precio de un piso medio en Madrid 120.000 euros.

 Y mientras tenemos más de un millón de viviendas sin vender y observamos desde nuestro despacho el desplome de los precios día a día, el Instituto Nacional de Estadística nos cuenta el cuento de que la vivienda ha subido en el último año un 5,1%. ¡Según el INE, los pisos siguen subiendo por encima de la inflación! ¡Y el Gobierno quiere que los poseedores de billetes de 500 euros los depositen en los bancos para seguir dando hipotecas! ¿Ven cómo en España lo que impera es la desvergüenza?



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