Racismo antiespañol crediticio
He comentado algunas veces el estado de ciertas hipotecas concedidas a inmigrantes que han llegado a mi despacho profesional. Era claro que las hipotecas concedidas a estas personas eran, en el mejor de los casos, arriesgadas y en el peor, temerarias o directamente contrarias a los intereses de las propias entidades politizadas que las estaban concediendo. Lo que no había tratado hasta ahora era el evidente racismo antiespañol en los criterios empleados para otorgarlas… y en los criterios de acceso a la dación en pago, ahora que no pueden pagarse. Criterios que son un ejemplo claro de racismo crediticio en general e hipotecario en particular. De entrada, los criterios de concesión de préstamos e hipotecas a la población inmigrante fueron ya racistas.Discriminatorios en contra del europeo nativo y en favor del inmigrante. Lo cuenta Noticias de Eurabia y se comenta en Burbuja.info. Todo el mundo lo sabe y el otro día lo escuché por la radio: Bajo criterios de "integración" y "discriminación positiva" se ha roto la tradicional prudencia bancaria. Con el resultado de que a un joven español se le pedían toda clase de documentos y avales para obtener un préstamo hipotecario... y al extranjero, no.
Las principales culpables, las Cajas de Ahorro. Sin duda alguna. A quienes ahora estallan sus irresponsables políticas en forma de efecto sonajero. Efecto sonajero que tratan de paliar mediante otra medida discriminatoria y racista para los españoles: Aceptar la dación en pago (quedarse con la casa a cambio de cancelar la deuda) para inmigrantes. Para españoles, ni se plantea: Se cuenta con la garantía personal de todo el patrimonio presente y futuro del españolito. Al inmigrante, en cambio, se le deja ir libre como un pájaro y se asumen las pérdidas. Pérdidas que, en algún caso, se terminarán asumiendo -no lo dudeis- con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.
Cruel paradoja que los españoles que han levantado esas Cajas de Ahorros se vean ahora discriminados por ellas de esta forma tan flagrante y abusiva. Otra virtud más de la inmigración.











