Negarlo es pueril: Los inmigrantes SI tienen la culpa del paro
Se queja Elentir de la anunciada
y desmentida medida del Ministro Corbacho de restringir la contratación en
origen, auténtico coladero legal utilizado esencialmente para regularizar a
inmigrantes que ya se encontraban ilegalmente en España y para realizar
reagrupaciones familiares encubiertas.
Lo cierto es que, contra lo que dice Elentir, es evidente para cualquiera que lo piense un poco que la inmigración ilegal y masiva no solo es culpable del paro, sino que es en enorme medida responsable de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores españoles en los dos últimos lustros. Me voy a poner el traje de defensor de los derechos sociales (que uso más bien poco) para explicar la realidad del asunto en términos comprensibles:
La inmigración masiva que hemos venido sufriendo ha sido una reforma laboral encubierta. La llegada de millones de inmigrantes dispuestos a vender su fuerza de trabajo a precio de saldo ha evitado que se haga posible la reforma laboral que necesita España, a saber:
- Despido libre.
- Salario Mínimo Interprofesional (que es la referencia para calcular los sueldos de todas las categorías profesionales) en la media europea, es decir, en torno a los 900 euros/mes.
- Vinculación de salarios a productividad.
- Racionalización de horarios laborales (jornadas continuas y similares suprimiendo, por ejemplo, los absurdos tiempos para comer de muchísimas empresas).
- Y, por supuesto, respeto a las jornadas laborales máximas y seriedad respecto de las horas extras.
Ninguna de estas reformas se ha llevado a cabo en los últimos diez años pese a ser imperiosamente necesarias. ¿Porqué las organizaciones empresariales no han protestado? Porque han ignorado las rigideces del mercado laboral español con inmigrantes. Inmigrantes que trabajaban muy por debajo de cualquier regulación legal en lo relativo a horario, salario o condiciones de trabajo. Además, la espectacular bajada de la productividad generada por esta les ha servido como excusa negociadora en todas las mesas de negociación colectiva de la última década.
Los trabajadores españoles, mientras tanto, han terminado por huir de los sectores laborales menos cualificados por no poder hacer frente a este cártel del dumping laboral montado en su directo perjuicio entre empresariado e inmigrantes. Antes que eso, el españolito ha preferido el paro, extender sus años de formación (muchas veces de forma superflua) o la pura y simple economía sumergida: Si hay que trabajar por debajo del Estatuto de los Trabajadores, defraudemos también al Fisco y a la Seguridad Social... como hace un porcentaje tan elevado de los inmigrantes.
¿Y los sindicatos? Los sindicatos han sido los grandes cómplices de todo esto. Agarrados a la mamandurria y la subvención, han callado respecto a lo que estaba sucediendo, escudados en que el marco legal del empleo no había cambiado. Pura y simplemente han ignorado –y mentido deliberadamente- sobre el marco real de la situación del trabajo en España y se han contentado con que se mantuvieran las formas –condiciones de seguridad mínima- en construcción dejando todos los demás sectores a la buena de Dios.
¿Cuánto hace que un universitario español no puede encontrar un trabajito los meses de verano para pagarse la matrícula? El mismo tiempo que los puestos de trabajo de temporada en hostelería los están copando los inmigrantes.Esta es la triste realidad de los hechos. Todos conocemos inmigrantes estupendos. Pero también todos sabemos que están tirando abajo los salarios y las condiciones laborales en perjuicio de todos los trabajadores españoles.
Negarlo es pueril, Elentir.











