viernes, 12 de septiembre de 2008

Negarlo es pueril: Los inmigrantes SI tienen la culpa del paro

Se queja Elentir de la anunciada y desmentida medida del Ministro Corbacho de restringir la contratación en origen, auténtico coladero legal utilizado esencialmente para regularizar a inmigrantes que ya se encontraban ilegalmente en España y para realizar reagrupaciones familiares encubiertas.

 Lo cierto es que, contra lo que dice Elentir, es evidente para cualquiera que lo piense un poco que la inmigración ilegal y masiva no solo es culpable del paro, sino que es en enorme medida responsable  de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores españoles en los dos últimos lustros. Me voy a poner el traje de defensor de los derechos sociales (que uso más bien poco) para explicar la realidad del asunto en términos comprensibles:

La inmigración masiva que hemos venido sufriendo ha sido una reforma laboral encubierta. La llegada de millones de inmigrantes dispuestos a vender su fuerza de trabajo a precio de saldo ha evitado que se haga posible la reforma laboral que necesita España, a saber:

-         Despido libre.

-         Salario Mínimo Interprofesional (que es la referencia para calcular los sueldos de todas las categorías profesionales) en la media europea, es decir, en torno a los 900 euros/mes.

-         Vinculación de salarios a productividad.

-         Racionalización de horarios laborales (jornadas continuas y similares suprimiendo, por ejemplo, los absurdos tiempos para comer de muchísimas empresas).

-         Y, por supuesto, respeto a las jornadas laborales máximas y seriedad respecto de las horas extras.

 Ninguna de estas reformas se ha llevado a cabo en los últimos diez años pese a ser imperiosamente necesarias. ¿Porqué las organizaciones empresariales no han protestado? Porque han ignorado las rigideces del mercado laboral español con inmigrantes. Inmigrantes que trabajaban muy por debajo de cualquier regulación legal en lo relativo a horario, salario o condiciones de trabajo. Además, la espectacular bajada de la productividad generada por esta les ha servido como excusa negociadora en todas las mesas de negociación colectiva de la última década.

Los trabajadores españoles, mientras tanto, han terminado por huir de los sectores laborales menos cualificados por no poder hacer frente a este cártel del dumping laboral montado en su directo perjuicio entre empresariado e inmigrantes. Antes que eso, el españolito ha preferido el paro, extender sus años de formación (muchas veces de forma superflua) o la pura y simple economía sumergida: Si hay que trabajar por debajo del Estatuto de los Trabajadores, defraudemos también al Fisco y a la Seguridad Social... como hace un porcentaje tan elevado de los inmigrantes.  

 ¿Y los sindicatos? Los sindicatos han sido los grandes cómplices de todo esto. Agarrados a la mamandurria y la subvención, han callado respecto a lo que estaba sucediendo, escudados en que el  marco legal del empleo no había cambiado. Pura y simplemente han ignorado –y mentido deliberadamente- sobre el marco real de la situación del trabajo en España y se han contentado con que se mantuvieran las formas –condiciones de seguridad mínima- en construcción dejando todos los demás sectores a la buena de Dios.

¿Cuánto hace que un universitario español no puede encontrar un trabajito los meses de verano para pagarse la matrícula? El mismo tiempo que los puestos de trabajo de temporada en hostelería los están copando los inmigrantes.Esta es la triste realidad de los hechos. Todos conocemos inmigrantes estupendos. Pero también todos sabemos que están tirando abajo los salarios y las condiciones laborales en perjuicio de todos los trabajadores españoles.

Y ahora el paro llega en masa a los sectores que han copado mayoritariamente: Construcción y hostelería. Y aquellos inmigrantes dados de alta en seguridad social como trabajadores por cuenta ajena en estos sectores (contrato por 20 horas semanales, haciendo 45 y cobrando 30) pasan directamente a las listas del INEM, que según el Ministro de Trabajo podría quedarse sin dinero. E insiste en primar la contratación interna, aparte de otras medidas que ya comentamos en su momento. La estafa piramidal de la inmigración como garante de las pensiones no ha resistido la primera crisis y se derrumba sobre nuestras cabezas.

Negarlo es pueril, Elentir.


Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: miércoles, 17 de septiembre de 2008
Hora: 11:56

Te olvidas (u obvias de forma deliberada) que los empresarios son, en última instancia, los responsables de contratar a estos inmigrantes. Si los que vienen están dispuestos a malvender su fuerza de trabajo, es porque hay quién está dispuesto a "biencomprarla".

Por tanto, hacer culpable a tan solo una de las partes me parece, cuanto menos, tendencioso y poco objetivo.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: miércoles, 17 de septiembre de 2008
Hora: 18:56

El artículo no es poco objetivo, sino que muestra una realidad. Lo tendencioso puede ser el título del mismo. Posiblemente debería haber puesto "La inmigración SÍ tiene la culpa del paro" en vez de achacar la responsabilidad a los inmigrantes en tanto que personas.

Lo cierto es que "los inmigrantes", como personas individuales, no tienen la culpa del paro. Y "los empresarios", de uno en uno, tampoco la tienen. El paro es consecuencia directa en gran medida del fenómeno de la inmigración.

Y los inmigrantes y los empresarios, tomados individualmente, no son responsables más que de cientos de miles de fraudes de ley perpetrados al alimón por ambas partes.
Autor: Anonimo
Fecha: lunes, 20 de octubre de 2008
Hora: 18:08

En este caso opino lo mismo que el anterior anónimo, la inmigración no es culpable del paro y lo dice un Español en paro con esposa inmigrante que igualmente esta en paro. La culpa es de los empresarios que se aprovechan de la necesidad de los inmigrantes dando unas condiciones deplorables que solo aceptaría una persona que se viera en la necesidad imperiosa de aceptar ese empleo, y esto se aplicaría tanto al inmigrante que no puede andar rechazando trabajos como para el Español que a pesar de no ser inmigrante tampoco puede andar de tiquismiquis, lo que pasa es que el Español por norma general a una mala tiene a su familia cerca para ayudarlos y aun pueden permitirse el lujo de buscar algo que se adapte mas a su perfil mientras que un inmigrante recién llegado no tiene a nadie cerca para echarle un cable, osea que o aceptan el trabajo y cruzan los dedos para encontrar algo mejor mas adelante o directamente duermen en la calle y viven de las limosnas.
Autor: Anonimo
Fecha: jueves, 23 de abril de 2009
Hora: 18:02

SOY GRUISTA DE LA CONSTRUCCION DESDE HACE 20 AÑOS
ME SIENTO DESPLAZADO POR LAS EMPRESAS DE CONSTRUCCION
QUE PREFIEREN A EL EXTRANJERO ANTES QUE A EL ESPAÑOL
Y CON MOTIVOS JUSTIFICADOS EN PARTE ,,LES SALEN MAS VARATOS ,PROTESTAN MENOS ,,Y SU IGNORANCIA DE DERECHOS LABORALES ,TODO ESTO ES UN CHOLLO PARA EL EMPRESARIO QUE SOLO ASPIRA A ENRRIQUECERSE LO MAS RAPIDO POSIBLE..
MIENTRAS TANTO GOBIERNO,SINDICATOS Y DEMAS INSTITUCIONES
IMPLICADAS ,,ADOPTAN UNA ADTITUD QUIJOTESCA INCREIBLE,,
DIOS QUIERA ALGUN DIA NO ALLA QUE LAMENTAR ESTA ADTITUD,POR PARTE DE LOS GOVERNANTES.
LA UNICA ESPLICACION QUE YO ENCUENTRO A ESTE FENOMENO, QUE ESPERO QUE SEA PASAJERO ES EL TEMA DE COTIZACIONES A LA SEGURIDAD SOCIAL QUE TANTO MIEDO TIENE EL ESTAO QUE ALLA UNA QUIEBRA,,,ME ENCUENTRO A LOS 50 AÑOS EN PARO ,SIN SABER DONDE IR ,, TODOS ME RECHAZAN, Y CUANDO ME ACERCO A UNA OBRA Y VEO DE GRUISTA A UN EXTRANGERO SE ME PONE MAL CUERPO ,,Y SOBRE TODO Y SIN EMBARGO NO ME SIENTO RACISTA,EUROPANOSE??