Lunes, 01 de septiembre de 2008

Arnold Schwarzenegger y nuestro antiejemplo autonomico

No deja de tener sentido que en un momento de crisis económica grave que provoca automáticamente que caigan los ingresos estatales por recaudación de impuestos, el Estado también reduzca su tamaño. De esta forma, en vez de aumentar los impuestos, puede mantenerlos o reducirlos en favor de la situación económica del ciudadano y de la inversión privada imprescindible para superar cualquier crisis.

Lo estamos viendo en Estados Unidos. Mientras algunos estados optan por la vergonzosa receta de recortar prestaciones sociales y subir impuestos, la California de Schwarzenegger despide a 22.000 funcionarios y reduce hasta el salario mínimo el suekdo de otros 200.000. Sí, ha tenido que hacer recortes sociales en educación. Pero ese recorte en prestaciones, al menos, no provocará subidas de impuestos y muy posiblemente se vea acompañado por un recorte en los mismos.

Todo esto no evita que California sea uno de los 29 Estados que amenazan quiebra en Estados Unidos. Pero que gran modelo de descentralización este en el que cada ente federado se financia independientemente, por sí mismo, sin necesidad de detraer recursos de nadie ni de chupar de la teta de los demás vía arbitrarias redistribuciones territoriales de renta que no hacen sino dar argumentos a quienes hacen campaña preguntándose porqué a sus ciudadanos les toca financiar las chorradas de otros.

En un país dividido en 17 Terruños que aspiran a la categoría de Estado-Nación controlando el 60% del sistema financiero nacional a través de ese invento paternalista que son las Cajas de Ahorros y que en gran medida han renunciado pura y simplemente a ayudar a la creación de riqueza para dedicarse a la construcción nacional o a gestionar el atraso histórico, esto es impensable.

 Va acercándose el momento de hablar del cáncer que supone la administración autonómica española. Que está siendo tratado por otros mejores que yo. Sin ir más lejos, el anónimo Pisitófilos Creditófagos (también conocido como Ir-) lleva desde 2003 advirtiendo por todos los foros y blogs del Internet del agotamiento del modelo de turismo+ladrillo (reformulación directa del exitoso aunque agotado desarrollismo) en el que se basa nuestra economía desde 1986. Modelo que ha permitido el florecimiento de esas administraciones regionales que son las encargadas de gestionar precisamente esas competencias.

¿Nos extrañamos de que acudan, como muy bien titula Expansión, pura y simplemente al rescate de las inmobiliarias con dinero público?

 El problema es que el modelo español de irresponsabilidad total y absoluta de los organismos territoriales y locales ha creado castas de políticos igualmente irresponsables. Aquí es imposible que aparezca un Schwarzenegger o una Sarah Palin a poner orden en una Comunidad Autónoma elefantiástica.




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