Caballero Oscuro: Respeto para Batman
Tim Burton realizó dos excelentes películas del hombre-murciélago: Batman y Batman Returns, aupadas en las magníficas interpretaciones de Michael Keaton, Jack Nicholson, Kim Basinger, Danny de Vitto
y Michelle Pfeiffer entre otros. Burton presentaba a un Batman no
demasiado oscuro que defendía el orden y la ley en una ciudad poblada,
esencialmente, por subnormales profundos y con villanos de opereta.Sin embargo, el talento de Tim Burton y de sus intérpretes, auténticos primeros espadas del cine, lograron unos resultados más que aceptables y pusieron de moda a este super-héroe, villanos ridículos incluidos.
Pero la avaricia rompió el saco y Michael Keaton cometió posiblemente el mayor error de su carrera exigiendo una suma de dinero astronómica por seguir interpretando al multimillonario enmascarado Bruce Wayne. El relevo del protagonista llevó consigo el relevo del director y Tim Burton fue sustituido por el sobrevalorado Joel Schumacher, quien nos había dado anteriormente joyas cinematográficas tan prescindibles como "La increíble mujer menguante", "Jóvenes ocultos" o "El cliente".
Si el entendimiento de Tim Burton sobre el universo y la psicología de Batman era precario, el de Shumacher era lisa y llanamente nulo. Batman para siempre y Batman y Robin terminaron por convertir al héroe de Gotham en el capitán de un ridículo conjunto de supersaltimbanquis enfrentado a enemigos igualmente risibles (como lo habían sido los de Burton, pero peor interpretados) por Jim Carrey o Arnold Schwarzenegger, quien, dicho sea de paso, realizó la mejor -y casi diría que la única- interpretación de su carrera dando vida al enloquecido Mr. Freeze. Pero ni Uma Thurman ni George Clooney, ni Elle Macpherson, ni Nicole Kidman lograron llevar con dignidad una franquicia que cada vez se parecía más y más a aquella serie televisiva de los 60 en la que el trajecillo azul de Adam West apenas lograba disimular sus michelines mientras se enfrentaba a puñetazos a unos villanos de cartón-piedra en platós también de cartón-piedra.
La franquicia murió en el 1997 tras el batacazo de "Batman y Robin". No fue llorada.
Y menos aún cuando se desveló que Schumacher tenía prevista una quinta película que iba a llamarse "Batman Triumphant" y que tendría como villanos al Espantapájaros y a Harley Quinn (la novia del Joker) papel para el cual se barajaba ni más ni menos que a Madonna. Hoy día, todo el mundo prefiere echar tierra sobre el asunto.No es para menos.
No fue hasta el año 2005 cuando DC decidió volver a reactivar el ciclo filmográfico de Batman. Pero el destrozo realizado por Schumacher habia sido tan enorme que era pura y simplemente imprescindible poner el contador a cero. Eso fue exactamente Batman Begins, dirigida por Cristopher Nolan con el objetivo descarado y evidente de sentar los cimientos para futuras secuelas. En esta ocasión, los villanos fueron un farmacéutico loco denominado El Espantapájaros y R´as Al Ghul, uno de los grandes enemigos de Batman y líder de la Liga de las Sombras. El resultado fue óptimo y la película logró todos sus objetivos: Batman había resucitado y lo había hecho, como pasó en el cómic, profundizando en los aspectos más oscuros del personaje, su ciudad y sus adversarios.
Y eso nos lleva a Batman: Caballero Oscuro. Estrenada el pasado 13 de agosto y, para mi gusto, la mejor película de Batman hecha hasta la fecha, con diferencia. Nolan nos presenta Gotham City como una ciudad oscura, absolutamente corrupta a todos los niveles en la que solamente Batman, el fiscal Harvey Dent y el mando policial Jim Gordon se esfuerzan implacablemente para acabar con el crimen organizado.
Las diversas mafias están contra las cuerdas y solo la irrupción del Joker, un enloquecido psicópata de motivaciones poco claras, parece ofrecerles alguna oportunidad de seguir con sus actividades en un momento en el que la posición de las fuerzas del orden respecto a Batman consiste esencialmente en ignorar cualquier orden para poner fin a sus actividades y colaborar al máximo con las mismas, mirando hacia otro lado cuantas veces haga falta. El Joker, con sus enloquecidos métodos, logra sembrar el pánico en la ciudad, romper el triángulo formado por Batman, Gordon y Dent, arrastrar a este último a la locura y el crimen y sacar lo peor de los ciudadanos -y policías- de Gotham City, que terminan dispuestos a pagar cualquier precio para poner fin a la locura del Joker.
Con todo, Gotham City merece ser salvada y para salvarse necesita que sus mitos y sus héroes permanezcan intactos. El pacto de Batman y el Comisario Gordon con el cuerpo de Harvey Dent todavía caliente queda para la historia de Batman como una de las mejores páginas que jamás se han escrito sobre el personaje.












