S?bado, 16 de agosto de 2008

Fronteras, Misiles y la crisis de Osetia del Sur

El ex-canciller alemán Gerad Schröder ha hablado sobre la crisis del Cáucaso.  Para decir exactamente lo mismo que viene diciendo este blog, a saber: Que el lamentable aventurerismo de Georgia ha obtenido el único resultado posible, que cualquier ser con ojos era capaz de prever:

Former Chancellor Gerhard Schröder has criticized Georgia for the war over South Ossetia, calling Georgian President Mikhail Saakashvili a gambler, and warning against allowing the country to join NATO.

In an interview with Der Spiegel magazine due out on Monday, Schröder said he thought Georgia’s chances of joining the transatlantic alliance had moved "even further into the distance," following the fighting with Russian forces.

Obviamente, Schröder hace ya tiempo que no habla en nombre de Alemania. Y además es empleado de Gazprom. Pero sabiendo que en todos los países  hay líneas maestras de política exterior que no cambian independientemente de quien gobierne, es significativo. Sobre todo porque fue esencialmente y Alemania, el pasado 4 de Abril, quien decidió, con apoyo francés,  vetar la entrada de Georgia y de Ucrania en la OTAN

 Tengo mi propia tesis  sobre el posicionamiento futuro que debe adoptar la Europa Unida respecto de Rusia. No voy a decir que Alemanis y Francia la compartan, pero evidentemente su rechazo a extender la OTAN hasta las fronteras de una Rusia que no supone amenaza alguna para los intereses europeos parte al menos de dos postulados que ya defendí:

1) Que Rusia tiene derecho a un área de influencia propia y

2) Que Rusia no es hoy una amenaza para Europa, sino más bien al contrario: El mejor socio posible.

El Presidente de la Federación Rusa se ha reunido en estos días tanto con Nicolás Sarkozy como con Ángela Merkel. Ambos dirigentes requerían de Moscú dos cosas: Respeto a la independencia de Georgia y retirada a las posiciones previas al conflicto. Ángela Merkel, aparte de dejar claro que "la crisis entre Rusia y Georgia no era razón suficiente" para posponer un encuentro bilateral previsto desde hacia meses, exigió a Georgia la retirada total de sus tropas de la región de Osetia del Sur... mientras afirmaba que el mantenimiento de la unidad territorial de Georgia es primordial.

 Cruel paradoja considerar primordial la integridad territorial georgiana mientras se reclama la retirada total de sus tropas de parte de lo que -todavía- forma parte de su territorio nacional, pero la política de equilibrios que debe mantener Alemania entre el decidido acercamiento a Rusia que llevan planteando desde hace más de dos lustros sus sucesivos gobiernos y su esquema de alianzas y equilibrios con  los Estados Unidos lleva a esos malabarismos y a muchos otros. El paralelismo con Serbia, a quien también se le exigió una retirada total de tropas de Bosnia y Kosovo es cada vez más evidente y a ningún analista se le escapa. A los polacos, desde luego, no.

Porque en estos momentos, al ver como Alemania y Rusia prosiguen sus relaciones como si tal cosa mientras los tanques rusos siguen paseándose por Georgia más de un ministro de Polonia, Estonia, Lituania, Letonia, Rumanía... de la "Nueva Europa", en definitiva, debe haber perdido el sueño y maldecir cada noche el día en que se les ocurrió seguir la corriente a los Estados Unidos en el desmantelamiento de Serbia.

 En Varsovia, donde saben por experiencia propia cuales suelen ser los resultados de los entendimientos Berlín-Moscú, ha cundido el pánico y han corrido a llegar a un acuerdo bilateral para instalar un escudo antimisiles para protegerse de la supuesta "amenaza rusa" que anda vendiendo  por Europa del Este y Asia la Administración Bush. 

 En realidad, el asunto del escudo antimisiles y el avance de las fronteras de la OTAN hacia el este no tienen que ver con proteger a nadie de  una inexistente amenaza Rusa... sino más bien a mantener vivas tensiones de otros tiempos. Las fronteras de Polonia, de los países bálticos, incluso de Ucrania... en definitiva, las fronteras de las antiguas naciones europeas sometidas al yugo soviético están reconocidas, no han sufrido tensiones y sus independencias no corren peligro. De hecho, las únicas tensiones existentes en la zona son las derivadas del proyecto de escudo antimisiles y las derivadas  de los intentos de expansión de la OTAN hacia Ucrania. Creadas ambas por los Estados Unidos.

Que a nadie le quepa duda: Georgia va a ser dividida. Osetia del Sur, Abjasia, o ambas, obtendrán su independencia. Y solo entonces entrará Georgia en la OTAN. Salvo que Merkel y Sarkozy pierdan la cabeza. Que no parece el caso.





 

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