Domingo, 17 de agosto de 2008

R?e, caminante: Por aqu? pas? la Burbuja Inmobiliaria (III) - El Bercial: Bienvenidos al Desierto

No he podido resistirme a incluir un par de entradas más en esta serie. Voy a tratar de limitarla a cinco, frente a las tres inicialmente previstas. Y esto es así porque quiero incluir dos protoejemplos que de otra forma no habría podido tratar. Hemos hablado ya del PAU pretendidamente pijo de la gran capital y del sueño imposible de la provincia periférica.

Hoy nos toca el escenario post-apocalipsis urbanístico de una ciudad dormitorio de clase trabajadora: El Bercial, el absurdo PAU de Getafe, destinado a servir como residencia de no se sabe quien con calidades superiores en un municipio de clase trabajadora, más bien deprimido.

En definitiva, el paraíso ideal para el entrampamiento de parejas de mileuristas sin dos dedos de frente y de matrimonios trabajadores que desean demostrar que han prosperado. Sumémosle a esto sucesivas administraciones municipales decididas a situar a su  ciudad en el mapa a toda costa como capital del sur y tenemos un aumento espectacular de precios que termina colocando a Getafe en la misma lista que Pozuelo, Majadahonda y Boadilla.

En esta situación, a nadie podría extrañarle que docenas de familias cayeran en la trampa de El Bercial, hipnotizadas por el cebo del lago hortera (imprescindible en todo residencial mesetario), los 3000 euros metro/cuadrado con revalorizaciones seguras por encima del IPC, las rotondas de dudoso gusto y el faraónico despilfarro de las diversas administraciones públicas empeñadas en llevar el Metro hasta los lugares más inhóspitos y deshabitados de la región a mayor gloria económica del promotor de turno y electoral de la élite partidaria correspondiente.

Por desgracia para ellos, han hecho la peor inversión de sus vidas. Ni siquiera podrán alegar, como los de Sanchinarro, el formar parte de Madrid o el tener un Corte Inglés al lado. Los compradores vivirán en un páramo cuyo aislamiento y lejanía de todo se acercan mucho más al de Pocerolandia. En mas de un sentido, porque hoy la triste realidad de El Bercial es esta:





 













Este avión de combate, situado como colofón de una rotonda de exquisito buen gusto, vigila a ras del asfalto las obras paralizadas


Bloques de viviendas en pleno proceso de revalorización


Magníficos adosados, el sueño húmedo de toda una generación de españoles, vegetan en las proximidades de los prósperos negocios instalados en El Bercial.

Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Lunes, 12 de enero de 2009
Hora: 17:20

Gente como tu es la que hace que los que pagamos religiosamente un piso tengamos que dedicar el 40% de nuestro impuestos a mantenerte. El que no tiene dos dedos de frente eres tu que tienes un pagina de mierda que no lee ni el tato y por eso te crees muy progre y antisistema.
Autor: Fray_Fanatic
Fecha: Martes, 13 de enero de 2009
Hora: 0:17

El comentario de arriba es de uno de los entrampados de El Bercial. Por si alguien lo duda.