Domingo, 10 de agosto de 2008

Georgia y las consecuencias del aventurerismo

Aprovechando que todo el mundo está pendiente de los juegos olímpicos de Pekín, los georgianos se han metido en camisa de once varas y se les ha ocurrido lanzar una ofensiva destinada a retomar el control de la región  de Osetia del Sur. Independiente de facto desde el desmoronamiento de la URSS en 1990, Osetia del Sur forma parte del territorio georgiano pese a pertenecer al mismo grupo étnico de los osetios que pueblan la región rusa de Osetia del Norte y haber deseado siempre unirse al mismo y a la Federación Rusa.

El caso concreto es que los osetios del sur han derrotado, con discreto apoyo militar  y evidente apoyo político de la Federación Rusa en tres ocasiones a las tropas georgianas. Esto ha motivado un paulatino alineamiento del Gobierno de Georgia, presidido por Mikheil Saakashvili, con los Estados Unidos. Hasta el extremo de que Georgia estaba, de hecho, esperando una invitación para entrar en la OTAN que debía recibir a lo largo de este año.

 Traducido en román paladino: Georgia esperaba convertirse en una espinita clavada en el costado del gigante ruso apoyada permanentemente por el paraguas militar del primo de zumosol estadounidense. Que, de hecho, lleva armando y entrenando a las tropas georgianas desde 2002.

 Y estaba el Gobierno georgiano tan seguro de la solidez de ese apoyo americano, que decidió anunciar un alto el fuego... para despistar mientras iniciaba horas después una gran ofensiva contra las posiciones de los separatistas osetios  y la "fuerza de pacificación" rusa estacionada en Osetia del Sur que tiene, entre otras misiones, la de proteger a la población rusa de esta región, que suma muchos miles de personas debido a la política de Putin consistente en otorgar libremente el pasporte ruso a los osetios que lo solicitaran.

 Que Rusia ha actuado con malicia a la busca descarada de pretextos para intervenir en la zona, es evidente. Y también lo es que el Gobierno georgiano ha actuado con ineptitud. Ineptitud militar y política.

Georgia es un país que ha pasado en pocos años de un presupuesto militar de 30 millones de dólares a uno de 1000 millones. No han contemplado nunca ninguna vía que no sea la fuerza (y la limpieza étnica) para resolver el problema osetio. Y aun esa vía militar la han implementado de la forma más ineficiente posible: La  victoria georgiana requería cortar la vía montañosa  (túnel de Roki) que une Tsinjival con Osetia del Norte. Un único golpe y tienes Tsinjival  (poco más grande que Cuenca, Albacete o Toledo) cercada, pero bajo control  de tropas rusas...  lo cual elimina cualquier excusa para una "intervención humanitaria".

Ese golpe, que debía haber sido sorpresivo, fracasó en las primeras horas de la ofensiva georgiana. Y la respuesta del Gobierno de Mikheil Saakashvili fue... ¡lanzar una ofensiva directa contra una ciudad llena de rusos (la propia Tsinjival)!. No, Elentir, lo siento mucho: Georgia no está sufriendo una injustificada agresión rusa. Georgia ha atacado a soldados y ciudadanos rusos y, como es natural y lógico, Georgia está sufriendo  ahora las consecuencias de su propio aventurerismo militar y político.

Aventurerismo alentado irresponsablemente por unos Estados Unidos que desde la invasión de Irak carecen de posibilidad alguna de intervenir en un conflicto directo contra Rusia en ninguna parte... y menos en el corazón del área de influencia que Moscú reclama para sí. Porque el fondo de la cuestión, por lo que me temo, es precisamente la negativa a reconocerle a la Federación Rusa un área de influencia concreto en el mundo. Un "patio trasero" propio, en definitiva... que solo pueden negarse a reconocer como razonable los defensores a ultranza del unilateralismo norteamericano. Entre los que no me cuento.

 A Estados Unidos y sus aliados europeos les toca pasar ahora una enorme vergüenza. Se han dedicado a alentar las ansias militaristas de unos aventureros y ahora les va a tocar ver, sin capacidad de maniobra alguna, como esos mismos aventureros son apartados de un manotazo. La derrota de Georgia y todas las tragedias que esta guerra va a traer son la consecuencia lógica de basar la política exterior en el Cáucaso en el apoyo incondicional a actores regionales tan poco fiables como estos.

Porque es obvio que Georgia ya está derrotada y solo queda ver cual será el alcance de la derrota. La soberanía georgiana no esta, en principio, en cuestión. Pero parece inevitable su troceamiento. Osetia del Sur y posiblemente Absajia dejarán de formar parte de la República de Georgia. Serán la Bosnia, la Kosovo o la Montenegro de Asia Central.

Es lo que tienen las políticas aventureras. Que te arriesgas a perder.




Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Lunes, 11 de agosto de 2008
Hora: 12:45

Tienes toda la raz?n. Es lamentable toda guerra y es obvio que Rusia tiene intereses en la regi?n. Pero es totalmente justificable que un pa?s (m?s siendo un poderoso como Rusia) defienda a sus conciudadanos y a esa regi?n que ten?a fuerzas militares rusas desplegadas. Adem?s es un descaro como Estados Unidos reclama la intervenci?n cuando ellos mismos hacen una guerra absurda en Irak y cuando est?n fomentando a aventureros a atacar a los rusos. Saludos.