Subprime en España: El Ataque de las Hipotecas Ninja
No,
no se trata de ningún estreno de serie B y aunque podría ser
perfectamente el título de un reality show, tampoco es el caso. El
término ninja me ha llegado a través del blog del consultor Leopoldo Abadía, quien ha saltado a la fama por redactar un magnífico artículo
sobre la actual crisis hipotecaria y financiera. Lo envío por email a
unos cuantos amigos, estos a su vez a otros cientos y.... finalmente la
cosa ha terminado con Abadía creando su propio blog y recibiendo en
pocos días más de 170.000 visitas de todo el mundo. Recomiendo encarecidamente su lectura a todo el mundo. Y, si lo haceis, pensad bien cuantas hipotecas ninja teneis a vuestro alrededor aquí mismo, en España. Concedidas a gente sin dinero, sin bienes y sin trabajo o con un riesgo enorme de perderlo en cualquier momento. Concedidas sin avales o con avales que son papel mojado. O por encima del valor de tasación.
Dicen que en España no hay subprime. Que no hay hipotecas ninja. Pues yo tengo seis , como seis toros de lidia, sobre la mesa de mi Despacho. Una de ellas ha embestido ya y se ha llevado por delante a dos matrimonios que decidieron invertir en un palacete para convertirlo en hotelito rural. Y avalar la operación con su propio patrimonio. Han pasado de pilotar un helicóptero a conducir un taxi. Van a concurso de acreedores la SL y los dos matrimonios.
La segunda es también gorda y merece hasta post aparte por el inmenso drama humano que hay detrás. Un edificio de viviendas derribado por un error de una subcontrata de Martinsa-Fadesa. Una permuta con la Comunidad de Madrid de por medio en la que el 12% de proindiviso del solar resultante se transforma en un piso en la Gran Vía... por el que hay que pagar una diferencia de precio monumental que convierte, permuta pésimamente negociada de por medio, al que era propietario de una de esas viviendas en prisionero de la Caixa Laietana. Y otro concurso que me toca presentar el 1 de Septiembre.
La tercera es de traca. Una hipoteca sobre una vivienda de más de 25 años de antigüedad, 68 metros cuadrados y dos dormitorios en un barrio del sur de Madrid, que un iluminado tasa en casi 300.000 euros. Y la hipoteca se otorga a un valor de 360.000 a una parejita de inmigrantes que aprovechan para comprar muebles, coche e irse de viaje. Meten como avalista a mi clienta, que era muy buena amiga de ellos. La parejita riñe , se separa y a mi clienta , que vive con lo justo, no le llega la camisa al cuerpo porque se barrunta, con muy buen criterio, una ejecución hipotecaria. Que se podrá retrasar, pero no evitar indefinidamente. ¿Otro concurso? Lo dudo. Más bien la parejita y la avalista terminarán marchándose de España y dejando colgado al banco de turno.
Otras dos son de libro. Parejitas mileuristas, o casi, que de pronto ven que la letra de 700 euros se le convierte en una de 1400. Insostenible. Dos ejecuciones hipotecarias en marcha. Al menos estos no metieron el coche nuevo en la hipoteca.
La última es una hipoteca puente. Que vence en Noviembre de este año sin que se haya podido vender la vivienda anterior. Y sin que se haya pagado ni un solo euro de capital ni de intereses por la vivienda nueva, dado que metió en esa hipoteca todas las cuotas del primer año. Mucho me temo que Caja Madrid va a convertirse en dueña de dos viviendas en la capital en un mismo proceso.
Seis hipotecas ninja. Seis. En un modesto Despacho de Carabanchel. No hay subprime en España, nos decían. Y un cuerno.











