Asociación Anti-Barbis Botulímicas
No suelo leer, ni menos aún recomendar, blogs anarcoides. Mi fase utópica la dejé atrás hace tiempo. Pero lo cierto es que buscando la forma de evitar ver la cara de felicidad de Rajoy tras ser recibido por ZP he ido a caer en el blog del anarcocapitalista Jorge Valín y me he encontrado con una oda al sentido común. La historia empieza con una supuesta Asociación Anti-Barbis Botulímicas. Cuya portavoz mediática, Paula Arenas, escribe un artículo en 20 Minutos relatando lo que para ella es una misión y muy probablemente pueda ser considerado un delito de daños tal como lo tipifica nuestro Código Penal en sus artículos 263 y siguientes para cualquier Juez de Instrucción. Al parecer, la señora o señorita Arenas, sola o en compañía de varias miembras de su colectivo, destrozaron -según ella misma confiesa- varias marquesinas de autobuses en los que había anuncios protagonizados por mujeres delgadas para llamar la atención sobre su causa.
Al margen de que, desde el punto de vista ideológico, este grupo de vándalas debería explicar que narices tiene que ver el botulismo con las barbis y las mujeres delgadas, la pregunta que me hago es esencialmente la misma que se ha hecho algún comentarista del artículo de marras:
Las tendrian que haber pillado y metido en la carcel. ¿Por que tengo que pagar con MIS impuestos el vandalismo de unas histericas? Romper los cristales de las marquesinas... menuda gilipollez de unas gordas estupidas.
Se puede decir más alto, pero no más claro. La moda de lo políticamente correcto ha llegado, como dice Valín, a grados preocupantes. Y la Fiscalía, mirando hacia otro lado mientras estas enloquecidas presumen en un periódico de sus "misiones".
Al margen de que, desde el punto de vista ideológico, este grupo de vándalas debería explicar que narices tiene que ver el botulismo con las barbis y las mujeres delgadas, la pregunta que me hago es esencialmente la misma que se ha hecho algún comentarista del artículo de marras:
Las tendrian que haber pillado y metido en la carcel. ¿Por que tengo que pagar con MIS impuestos el vandalismo de unas histericas? Romper los cristales de las marquesinas... menuda gilipollez de unas gordas estupidas.
Se puede decir más alto, pero no más claro. La moda de lo políticamente correcto ha llegado, como dice Valín, a grados preocupantes. Y la Fiscalía, mirando hacia otro lado mientras estas enloquecidas presumen en un periódico de sus "misiones".












