Nada de acogerlos. Nada de deportarlos: Simplemente, que dejen de entrar.
Acaban de abrir un centro de acogida para ilegales con 572 plazas. Hasta 572 inmigrantes a la espera de repatriación podrán ser internados aquí. Vivirán a pensión completa a costa del contribuyente español durante cuarenta días, límite que se han marcado las autoridades españolas para simular que intentan repatriarles. La Unión Europea autorizó elevarlo hasta los seis meses. Pero para qué molestarse. Total, en España no tenemos apenas inmigrantes. Y se mueven muchas más comisiones y se crean más puestos en los que colocar a amiguetes construyendo y gestionando estos centros que proporcionando medios a la Guardia Civil para que controle más eficazmente las fronteras.












