Los coches de los kinkis
Desde que me saqué el carnet de conducir, estoy tratando de recopilar el saber popular que han acumulado al volante mis amigos más experimentados, para evitar golpes, problemas y accidentes. Ayer , Diego me advirtió sobre las marcas y modelos más utilizados por los kinkis motorizados. Me fío de la opinión de Diego en este aspecto, porque es un tío con una reconocida vocación de kinki que terminó en las Nuevas Generaciones del Partido Popular para desconsuelo de los celadores de Alcalá-Meco.El primer consejo de Diego fue "cuidado con los leones". Se refería a los usuarios del Seat León, con particular hincapié en los que poseen el modelo FR. Debe tener razón, porque documentándome para esta entrada y sin esforzarme mucho he encontrado un vídeo autoexplicativo en Youtube sobre los hábitos de los conductores de este popular modelo deportivo.
Otro vehículo a tener muy en cuenta como uno de los medios de transporte oficiales del kinki hispánico es el Opel Astra GTC. Con razones parecidísimas a las del Ford Focus.
En cambio, el modelo antiguo de Opel Astra solo es el coche de un kinki si lleva llantas de aleación, tal como se ilustra en este vídeo, tomado en Leganés, la gran reserva natural kinki del sur de Madrid en la que no son raros piques y carreritas entre niñatos de mierda como los del vídeo. El conductor del Ibiza casi podría caminar sin llamar la atención desapercibido en una Universidad. Pero el del Astra antiguo es candidato a la retirada de carnet con solo verle la gorra y el pendiente.
Puede parecer una afirmación injusta... pero no puede negarse que el VW Golf GTI -pintado de riguroso negro y mucho mejor si lleva la calandra plateada- es otro coche kinki por excelencia. Es, de hecho, la internacionalización del kinkismo automovilístico: Desde Fuenlabrada a Marsella, desde L´Aquila a Dresde, desde Brujas hasta Bucarest... la segunda lengua del kinki europeo, que se caracteriza por catear inglés aunque sea su lengua materna, es el Golf negro.
La internacionalización del kinkismo ha traído como consecuencia algo impensable hace quince años: Que podamos ver en Youtube el vídeo de un pique entre franceses, Megane Sport (otro vehículo impagablemente kinki de la lista de Diego) vs. Seat Ibiza... en la autovía París-Estrasburgo.
Ciertamente acojona el darse cuenta de que, pese al elevado número de muertos en carretera, la especie kinki ha logrado reproducirse más allá de nuestras fronteras.
Con esta fauna suelta, resulta muy difícil no estar de acuerdo en el aumento de las sanciones a los automovilistas. En España sobran como mínimo cinco millones de carnets de conducir. Cuatro millones y medio corresponden a inmigrantes de Andorra, Argentina, Bulgaria ,Colombia ,Ecuador, Perú, Uruguay y Marruecos a quienes se canjea el carnet de conducir que compran en su país de origen por uno español sin más trámites.
El medio millón restante corresponde a kinkis como los que protagonizan estos vídeos, que suponen un verdadero peligro público para sí mismos y para los demás.Y que, para demostrar que son gilipollas del todo, lo demuestran colgándolo en Internet.











