El drama de las pateras. Marruecos, culpable.
Lo tengo claro y no me hartaré de decirlo: El Reino de Marruecos es culpable directo del drama de las pateras. Por permitir a miles de subsaharianos penetrar en su territorio, deambular por él, caer en manos de las múltiples mafias que en él operan, construyen y echan al mar las pateras y por no controlar las embarcaciones que salen de sus costas. Es inconcebible -y, por supuesto, no es cierta- la idea de que pequeñas mafias artesanales puedan construir cientos de pequeñas embarcaciones y partir secretamente desde las costas de un estado policial como el marroquí. Y sí es mucho más plausible que Marruecos haya decidido convertir el tráfico de personas en una forma de negocio nacional generando rentas para el país mediante la explotación y posterior "envío a Europa" de estos pobres subsaharianos.
Estos miles de subsaharianos son obscenamente utilizados por la monarquía del reino alahuita. No es casual que en vísperas de la visita de ZP a Mohamed VI, casi un centenar de ellos asaltara pura y simplemente la frontera de Melilla.Tampoco es casual que de forma casi simultánea a dicha visita partieran rumbo a España un buen número de pateras de las cuales conocemos solo una pequeña parte de la catástrofe humana a la que dieron lugar, mínima parte representativa de la cifra de 230 ahogados en el estrecho que las ONG afirman que llevamos en lo que va de año y que, pese a venir de donde viene, puede ser incluso cierta.
Viene de lejos. Y está ocurriendo porque Marruecos no solo tiene la menor voluntad de solucionar el problema... sino que encima ha aprendido a sacarle muy pingües beneficios políticos y económicos.
Y no, mis queridos amigos perroflautas: Como muy bien escribe Ernesto Milá en su blog (que actualiza poco, pero siempre con entradas de alta calidad) la pobreza no genera inmigración.











