¿Porqué están desapareciendo los cines? (completado)
En unos dos años han desaparecido las salas a las que íbamos. La última ha sido el Cid Campeador. Y no se salvan ni salas las grandes como los Benlliure ni las pequeñas, como los Tívoli y los Canciller. En mi barrio ya sólo quedan cuatro salas multicines. ¿Se creen que voy a sacar el coche para llevar a mis hijos a ver El príncipe Caspian a Cine Cité o a Alcobendas?
En Bilbao TODOS los cines a los que fui durante más de 20 años han cerrado: Trueba -donde veíamos las pélículas de Walt Disney-, Astoria, Consulado, Coliseo Albia, Gran Vía, Ízaro-Mikeldi, Vistarama, Albeniz, Carlton, Buenos Aires... En su lugar, hoteles, oficinas de la administración, bingos, mercados...
En primer lugar, la respuesta es SÍ. Los empresarios del cine realmente esperan, plenamente convencidos de ello, que te desplaces a Diversia, Ciudad de la Imagen, Méndez Álvaro, Plenilunio, Isla Azul o similares para ver cualquier película. Lo hacen convencidos de que tienen un monopolio sobre la exhibición de películas. Claro que ese monopolio es altamente imperfecto, por la pujanza de las descargas. Pero la condición de acto social que ha alcanzado el ir al cine compensa en cierta medida el hecho de que, de facto, el cine ya sea tan gratuito como la música en amplias capas de la población. Comprar, cenar e ir al cine en el centro comercial de turno se está generalizando.
Y lo haría aun más rápido si los precios de la entrada al cine no fueran tan disparatadamente altos. Así que, blogger de Bokabulario, sí: Realmente esperan que te desplaces a las afueras para ver cine.
Hay otra razón para la desaparición de los cines: La escasez de grandes locales en el centro de las ciudades, que dispara su precio. Hay actividades económicas que facturan mucho más dinero que una sala de cine. Entra dentro de la lógica económica que ese suelo tan codiciado acabe en manos de tales actividades privilegiadas.
En un país normal, es decir, en un país en el que las autoridades municipales no fueran tan sensibles al dinero -toda España es una inmensa Marbella- simplemente ciertos suelos seguirían destinados a equipamiento cultural para evitar tales desplazamientos, que en mi propio barrio (Carabanchel, para quien aun no lo sepa) me han privado de los Cines España y Florida. Pero lo cierto es que a la larga es muy difícil que una autoridad política se pueda imponer indefinidamente a ciertas lógicas económicas básicas.
Y, en este sentido, atención a las consecuencias de la crisis: El consumo de combustibles descendió un 2% en Junio. Esto tendrá consecuencias sobre los cines situados en las afueras y permitirá resistir mejor a los situados en el centro. Lo veremos.












