Juegos de mesa: Los Colonos de Catan
Dentro del mundo de los juegos de mesa ("analógicos", los llama mi amigo Rafa), siempre me han atraído los que tienen un componente estratégico. Sí, quienes me conocen saben que soy una fiera jugando al Trivial y derivados y una calamidad cuando se trata de juegos en los que la expresión pictórica juegue un papel de algún tipo. Pero al final, tiro siempre hacia la estrategia. Risk, Stratego, parchís de toda la vida... o mi último descubrimiento: Los Colonos de Catan. El planteamiento de este juego se basa en una isla constituida por un puñado de territorios hexagonales dispuestos en un tablero hexagonal y cuatro (número recomendado, aunque pueden jugar tres o dos) jugadores que intentan obtener el número de puntos marcado (usualmente diez) antes que los demás.
Para ello, deberán ir construyendo carreteras y situar sus pueblos (que luego pueden convertirse en ciudades) en las aristas del juego, de forma que exploten los recursos naturales que ofrece cada territorio o alcancen alguno de los puertos que salpican la costa. El intercambio de recursos entre jugadores, en esos puertos o en la banca es imprescindible para obtener los recursos con los que fundar nuevos pueblos, convertirlos en ciudades, construir carreteras más largas, o conseguir cartas de desarrollo que te den más opciones de juego o directamente te aporten puntos. Entretenido y adictivo sin lugar a dudas.
Pablo (gracias, tío) me regaló por mi cumple una ampliación que aún tengo que estrenar. De momento, juego al Catan básico, en el que cuento mis partidas por victorias. Pero no me hago ilusiones: Ha sido la suerte del principiante y esa suele durar poco. Así que, aparte de recomendaros este juego de reglas sencillísimas al que puede jugar todo el mundo, me anoto en la lista de posts pendientes uno sobre la expansión para cuando la pruebe.











